Arcópoli@arcopoli
Jaime, has escrito un texto impecable en la forma, pero profundamente tramposo en el fondo. Utilizas a "Jamichi" —ese niño que todas las personas LGTBI+ fuimos, ese niño que sufrió el asma del silencio y el miedo al patio de colegio— como una coartada sentimental. Pero permítenos decirte algo que sabes perfectamente: el niño que leía al Círculo de Lectores se avergonzaría del hombre que hoy promueve las PNL para borrar a las personas más vulnerables de nuestro colectivo.
Dices que "a nadie se le puede negar la democracia". Es una frase cínica viniendo de quien milita y dirige el área de Igualdad de un partido, que ha intentado frenar cada uno de los avances que hoy te permiten escribir ese texto como un ciudadano de pleno derecho.
¿Dónde estabas tú cuando tu partido llevó el Matrimonio Igualitario al Tribunal Constitucional?
¿Dónde estabas cuando votaron en contra de la Ley 3/2007 o cuando se opusieron a que la educación pública incluyera la diversidad para que otros "Jamichis" no fueran agredidos? Disfrutas de una libertad que tu partido no ayudó a construir, sino que intentó demoler. Militancia no es democracia; en tu caso, es una falta de memoria histórica.
Te envuelves en la bandera LGTBI+ para atacar a la izquierda, pero lo haces desde una posición de privilegio absoluto. Eres un hombre cisgénero, blanco, hegemónico y con poder. Has llegado a la "Ciudad Esmeralda" y, una vez dentro, has decidido que ya no hace falta que nadie más recorra el camino de baldosas amarillas. Tu identidad te sirve de escudo frente a tus compañeros de filas que aún hoy nos llaman "enfermos" o "familias de segunda", pero esa misma identidad la usas como espada contra las mujeres trans.
Lo más doloroso de tu texto es la hipocresía. Te quejas de que te señalaban por "marica" a los once años, pero hoy eres tú, Jaime, quien encabeza la cruzada del PP para desmantelar los derechos de las personas trans.
Eres tú quien señala a las infancias trans.
Eres tú quien avala discursos que patologizan, otra vez, a quienes no encajan en vuestra norma.
Eres tú quien, desde tu escaño, le dice a una mujer trans que su identidad es "borrado de las mujeres" o un "delirio".
Has pasado de ser el niño que se escondía en los libros al político que utiliza su propia homosexualidad para validar la transfobia de su partido. Te han dado el papel de "gay bueno" para que seas tú quien ejecute el recorte de derechos, porque saben que si lo hace un "señoro" de los de siempre, queda mal. Te estás dejando utilizar para limpiar la cara de una derecha que, en cuanto no te necesite, te volverá a mandar a los márgenes.
Hablas de Irán y de grúas para desviar la atención, mientras tu partido mete en las instituciones de toda España a quienes quieren derogar las leyes LGTBI+. Tu "púlpito de cristal" no está en Teherán, está en los despachos donde negociáis con la ultraderecha el borrado de nuestra existencia en los libros de texto y en los centros de salud.
No nos pidas que rectifiquemos. No nos hables de "espacios conquistados" como si fueran tuyos. Esos espacios son de las trans que murieron en la calle mientras tu partido las ignoraba, de las lesbianas que no podían adoptar mientras tu partido las señalaba y de los activistas que, a diferencia de ti, no vendieron sus principios por un cargo en Génova.
Jaime, el "Jamichi" que sufría en el patio no querría parecerse en nada al Jaime que hoy firma PNL´s contra su propio colectivo. No utilices nuestro dolor para justificar tu traición.