Hay personas que conozco y quiero tanto que he deformado su nombre. Un día se presentaron con él, pero hoy son mi sol, mi cuero de danto, mi lucecita, mi suspiro de nube o mi espejito. Quizás mientras más cariño hay, menos uso su nombre.
Hay personas que cuando publican sobre películas se siente como que dirigen esa conversación hacia alguien en particular. Muestran una intimidad cubriendo su opinión y me resulta fascinante que desarrollaran ese nivel de conexión con una escena o personajes.
les prometo que a nadie le importa cómo llevan su perfil, ni si editan de determinada forma. Por una persona random tacharon a todos los de twitter de pensar lo mismo cuando ni sigue público el dichoso comentario por el que todo comenzó. Mejor traigan a los dinos vs muppets
Ayer, en lugar de borrar todo, quise hacer un pequeño cambio en mi cuenta y, básicamente, remodelé la mayor parte de ella. Debo decir que estoy bastante satisfecha con el resultado y solo espero que esta nueva estética se quede por un rato.
«Necesito soledad. Necesito espacio. Necesito aire. Necesito los campos vacíos a mi alrededor; y mis piernas golpeando a lo largo de los caminos; y dormir; y la existencia animal» — Virginia Woolf.
de los cumplidos que más me gusta recibir es cuando hablan de mis ojos. Soy alguien que por incomodidad aparta mucho la vista, pero si pueden hablar de mi mirada es porque también conocen de mi calma. Al menos una vez tuve que haber dejado todo detenerse y sostener ese contacto
mi niñez tuvo muchos dibujos de la luna y el clásico "te quiero de aquí a la luna, de ida y regreso". Y no sé, me genera sentimiento que para una pareja se haya convertido en algo tan literal
sigo pensando en el "i love you from the moon" del piloto en la misión de Artemis II. Mi corazón se estruja un poco por cómo la luna, inevitablemente, siempre vuelve a los amantes y corazones sensibles