
Hay dolores que traen alegría, ejemplo: el parto de una madre. Esto es lo que nos enseña la Resurrección.
Que alegría, para quienes se confirmaron, celebrar esta ceremonia entorno a estas fechas de la Semana Mayor.
Lo que se recibe hoy sacramentalmente, ayudará a crear una armadura de principios y valores que facilitará el discernimiento para las distintas situaciones de la vida. Y para aquellos que ya están confirmados servirá de renovación.
El Señor y la Virgen bendiga esta iniciativa, para cada día ser fieles y mejores cristianos al servicio de uno para con los otros.




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