Un marino 🔱🇨🇴☕️⚓️
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@bettogutierrez
⚓️El mar no es como lo pintan los poetas. Santa Rosa de Cabal, mi patria chica, Colombia 🇨🇴 mi esperanza. Soy hijo de Dios y la Santísima Virgen Maria ✝️🙏🏼


@Yaya_blondie Ninguno ataca a Cepeda si no lo ves




La tierra es plana?




Respuesta de Paloma a Cepeda en el Senado.

#InsideLR | "Un examen de ingreso en las universidades es una barrera de acceso y es un mecanismo de inequidad", Daniel Rojas Medellín, ministro de Educación




#Internacional | Noboa rechaza narrativa de “presos políticos” en medio de tensión por caso Glas caracol.com.co/2026/04/07/nob…




Cepeda no es solo un opositor, es la personificación de la memoria de trabajo de un país con amnesia inducida. Su fuerza no reside en el carisma, sino en la frialdad del dato, esa que desarticula el delirio porque no entra en el juego de la transferencia emocional, sino en el de la realidad fáctica irrumpiendo en la fantasía de impunidad. *4. La falacia del plan de gobierno: una inversión proyectiva.* Es fascinante observar cómo la derecha intenta invalidar a Cepeda tildando su agenda de ser un ataque obsesivo contra Uribe. Clínicamente, estamos ante una inversión de roles. No es Cepeda quien gravita sobre Uribe; es el uribismo el que, en su incapacidad de procesar la culpa histórica, convierte cualquier recordatorio de la verdad en una afrenta personal. Tildar su plan como ataque es una maniobra de distracción para no debatir el contenido de fondo: justicia restaurativa y reforma agraria. Pero el delirio alcanza su cenit cuando Uribe intenta instrumentalizar el asesinato de Miguel Uribe Turbay ocurrido el 7 de junio de 2025 para culpar directamente a Petro y a Cepeda. Esto ya no es opinión, es una distorsión cognitiva perversa y una calumnia con tintes de psicopatía. Utilizar un magnicidio reciente para alimentar la hoguera del odio político es el último refugio de una mente que necesita enemigos omnipotentes para justificar su propia caída. Es más cómodo diagnosticar al mensajero como obsesivo que aceptar que el paciente está enfermo de realidad. *5. La asimetría del mediador: el dandi de la impunidad.* Aquí el sarcasmo es un mecanismo de supervivencia. Ser un dandi de la impunidad es un mérito estético. Hablemos de Abelardo de la Espriella. Mientras a Cepeda se le tilda de patrocinador de la impunidad por sus gestiones de paz, lo que en psicología social sería mediación transformativa, a De la Espriella se le ha asociado públicamente, desde su rol como abogado, con figuras vinculadas a estructuras paramilitares. Para el establishment, es más aceptable un mediador que viste de seda y defiende el statu quo paramilitar que uno que defiende la justicia restaurativa. El sistema perdona al abogado de las AUC porque su narcisismo es aspiracional. Es la patología del esclavo que admira el látigo del amo, siempre que sea de marca. La derecha no odia la mediación, odia al mediador que no se arrodilla ante el patrón de finca. *6. La estigmatización como terapia de choque.* ¿Por qué le exigen debates a Cepeda? No para escucharlo, sino para realizar un exorcismo público. Buscan que el monstruo hable para confirmar sus sesgos. Si lee, es frío; si se defiende, es agresivo. El ataque sistemático hacia su lectura es, en realidad, una fobia al pensamiento procesado. En un país de hombres que disparan desde la cadera, el acto de leer se percibe como una castración de la virilidad política. Esto es gaslighting elevado a método de Estado. Hasta aquí, los hechos. *Análisis clínico.* Estamos ante una asimetría moral institucionalizada. Al sistema le parece natural que un abogado de élite medie por señores de la guerra, pero le parece sospechoso que un defensor de derechos humanos medie por la paz con guerrillas. ¿Qué quieren con los debates? No quieren propuestas, quieren el espectáculo del linchamiento. Exigir debates a alguien a quien ya han etiquetado no es para contrastar planes de gobierno, sino para provocar un error que confirme prejuicios. *Diagnóstico reservado.* Colombia no necesita un plan de desarrollo; necesita una intervención sistémica y unos 50 años de terapia de grupo intensiva. El problema de rezar por un patrón es que, en términos freudianos, el paciente está enamorado de su síntoma. Y ya sabemos lo difícil que es curar a alguien que obtiene un beneficio secundario, identidad, seguridad, odio compartido, de su propia enfermedad. *Conclusión.* La derecha no quiere que Cepeda se defienda porque su defensa implica recordarles el contenido de los expedientes judiciales.



@Yaya_blondie ¿Yaya, conóces estos chefs de Providencia? Mi hijo va a tener la oportunidad de conocer su cocina.

¿Cuál es el acompañamiento definitivo pa' este plato?





