Me apetece mazo una conversación de esas profundas, cara a cara, en el campo, por la noche, tirados en el suelo, mirando las estrellas, con un tinto al lado y sin prejuicios.
No hablo todos los días con mis amigos, no me sale escribir a la gente, soy poco detallista, pero si me necesitan, aunque sea para aburrirse con alguien, ahí voy a estar SIEMPRE