



EEUU ordenó al gobierno de Rodrigo Paz ejecutar una operación militar, con el apoyo de la DEA y el Comando Sur norteamericano, para detenerme o matarme. Entre los impulsores de esa acción están el exministro de Gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada -que fugó a Miami luego de la Masacre de Octubre Negro (2003)- Carlos “Zorro” Sánchez Berzaín; y el Viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano, que se encuentra en Washington. Previo a eso, el gobierno aplica una intensa campaña de difamación, insultos y acusaciones sin pruebas, con el asesoramiento de extranjeros expertos en guerra sucia y fake news (noticias falsas), como el argentino Fernando Cerimedo enviado a Bolivia por el derechista Javier Milei y cuyas operaciones sucias ya fueron reveladas por periodistas bolivianos honestos. Se encuentran en el Trópico: Novena División de Ejército: Comandante Cnl. Franz Andrade Loza. El gobierno le prometió ascenderlo a general y nombrarle comandante de las FFAA si acaba con Evo. El F-10 dependiente del Comandante en Jefe de las FFAA (Gral. Víctor Hugo Balderrama), al mando del Tte. Cnel. Carlos Giménez Ortuño, ex ayudante del ministro de Defensa de Jeanine Añez, Fernando López. El CITE (unidad militar de paracaidistas) comandado por el Tte. Cnel. Santiestevan, que estuvo encarcelado por las masacres del régimen de Añez en Sacaba y Senkata. El CIE 298 (Compañía de Inteligencia del Ejercito) cuyos miembros entrenaron en Cotapachi para ejecutar la operación en el Trópico. Francotiradores de F-10 del Regimiento Ranger de Challapata. Desde el Batallón Ingavi VII Sajama, fueron enviados decenas de militares, entre coroneles mayores, capitanes, tenientes y suboficiales. Los militares bolivianos estarán bajo el mando de marines norteamericanos y agentes de la DEA paraguayos, a quienes no les importa masacrar a hermanos y hermanas que residen en el Trópico.


















