
Tremenda tristeza y odio por el femicidio de Agostina. Todo nuestro cariño y solidaridad con la familia, sus maestras, sus amigxs. Dolor y bronca que transformamos en pedido de justicia. Señalamos, una vez más la responsabilidad política, policial y judicial de quienes gobiernan y dirigen este estado que desprecia nuestras vidas. Por cada Agostina, Delicia, Brenda, Luna, multiplicaremos nuestra organización y no dejaremos de pisar las calles.






















