Daniel Villatoro
11.1K posts

Daniel Villatoro
@danvmster
''It ain't what you don't know that gets you into trouble. It's what you know for sure that just ain't so.'' MT


FEGUA denuncia a la Municipalidad de Guatemala ante el MP por la usurpación ilegal de un terreno en la 41 calle, zona 8. El predio, donde funcionaba la histórica "Y" para dar vuelta a locomotoras, lo tenían planeado para la estación CAMIP del Aerómetro



No, Mao mató de hambre a 30 millones de chinos. El gran salvador del proyecto chino fue Deng Xiaoping que reformó el modelo económico e introdujo mecanismos de mercado. Pero qué le vamos a pedir a un comunista que vive en Miami?


















@historia_ca @sazodan Odio eterno a Carrera que nos condenó y forzó a ser guatemaltecos . A vos no te quedó de otra. Sin 🇳🇱, 🇬🇹quedaría en la orfandad en la plástica, el arte, la música, la ciencia y la poesía. No tendrían ni héroe nacional, ni quetzal, ni Arbenz, ni patria que alentar a caminar⬇️












A los SOCIALISTAS les fascina el dinero mal habido👇

La fortaleza de una democracia no se mide por quién llega al Ministerio Público, sino por la capacidad de las instituciones de actuar sin convertirse en extensiones del poder político de turno. El nombramiento de un nuevo Fiscal General nunca debe entenderse como una licencia para la impunidad, pero tampoco como una autorización para reescribir la historia institucional según las afinidades políticas del momento. La justicia no cambia de naturaleza porque cambie un funcionario; sigue estando sometida a la Constitución y a la ley. Preocupa que desde el discurso político se intente presentar la salida de la Fiscal General saliente como la caída de un régimen y la llegada de un nuevo fiscal como el inicio de una especie de “liberación institucional”. Los fiscales generales no gobiernan países; dirigen una institución constitucionalmente autónoma. Convertir un relevo institucional en una narrativa de victoria política traslada un mensaje peligroso: que el Ministerio Público pertenece a quien llega al poder. Se puede discrepar de decisiones, estrategias o actuaciones concretas de la Fiscal General saliente; eso forma parte del debate democrático. Pero tampoco resulta serio desconocer que durante su gestión existieron investigaciones de alto impacto y actuaciones sujetas a mecanismos legales de control. En un Estado democrático las instituciones deben evaluarse con resultados y derecho, no únicamente con simpatías ideológicas. Además, existe un punto particularmente delicado: el caso de Virginia Laparra mantiene actuaciones pendientes ante órganos jurisdiccionales, incluida una vista pública en Cámara Penal de la Corte Suprema de Justicia. Cuando un presidente incorpora en un discurso político referencias que pueden interpretarse como condenas anticipadas o reivindicaciones de determinadas causas, surge una interrogante legítima: ¿dónde termina la opinión política y dónde comienza una influencia indirecta sobre otros poderes del Estado? La independencia judicial no solo exige que jueces y magistrados actúen libres de presiones o intereses ajenos al proceso; exige también que sus decisiones se desarrollen dentro de un entorno institucional de absoluta neutralidad y sin factores externos que puedan generar dudas razonables sobre la autonomía con la que administran justicia. Más aún cuando el nuevo Fiscal General, por su trayectoria previa, pudo haber conocido asuntos relacionados con determinados procesos en otras funciones institucionales. La prudencia, en esos escenarios, no es debilidad: es una obligación republicana. La democracia no consiste en sustituir “los nuestros” por “los de ellos”. Consiste en aceptar que la justicia debe actuar sin colores, sin bandos y sin premios políticos. Porque cuando la política intenta abrazar demasiado a la justicia, tarde o temprano termina asfixiándola. #Guatemala #EstadoDeDerecho #Justicia #SeparaciónDePoderes #Institucionalidad #República #Democracia






