
Edgar Baumann
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Edgar Baumann
@edgarbaumann
Atleta Olimpico, Record sudamericano en Lanzamiento de Jabalina, Medalla de Plata en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 1995. 6to en el mundo en 1996.


Desde que se conoció que el Comité Olímpico Paraguayo (COP) recibe dinero del Estado gracias a una ley que impulsé y logré concretar en 2011, destinada a garantizar financiamiento estable y permanente al deporte, varios atletas se comunicaron conmigo para contar una realidad preocupante: el miedo a reclamar. Esa ley —pensada para fortalecer a los atletas y a las federaciones, no para blindar dirigencias— permitió que un porcentaje de impuestos al tabaco y al alcohol se destine al Fondo Nacional de Desarrollo del Deporte, del cual el COP resulta beneficiario. Por eso mismo, cuando hay recursos públicos involucrados, la prioridad debe ser el atleta y la transparencia, no el silencio impuesto. Según estos testimonios, a quienes cuestionan la falta de apoyo o exigen atención se les “marca”, se les atiende mal o directamente se les deja de ayudar; y el castigo —dicen— es el más silencioso y perverso: la exclusión deportiva, el “no existís”, el “te ignoro para siempre”. Incluso afirman que se les prohíbe hablar públicamente sobre injusticias dentro del COP o criticar a Camilo Pérez, bajo amenazas de represalias para ellos o sus familias. Y acá está el punto central: eso no es olimpismo. Eso es apriete. La Carta Olímpica es clara: el Movimiento Olímpico exige autonomía, y que los Comités Olímpicos Nacionales resistan presiones de cualquier tipo, incluida la presión política o económica. Y el propio COI, en su Cumbre Olímpica (diciembre de 2025), reafirmó el derecho de los deportistas a acceder y competir sin interferencia política, y reconoció que la “neutralidad” debe aplicarse con claridad y sin dobles discursos. Ahora bien: si el COP recibe plata del Estado, entonces debe rendir cuentas. No hay autonomía que justifique la opacidad. Recibir fondos públicos exige transparencia, control, criterios claros de asignación, y explicaciones documentadas sobre cómo se usa cada guaraní. Los atletas —y la ciudadanía— tienen derecho a saber quién recibe apoyo, por qué, cómo y con qué resultados. Por eso, además, los parlamentarios tienen un deber institucional: abrir canales seguros, reservados y efectivos para que los atletas que se sientan perseguidos o castigados puedan acudir sin quedar expuestos, sin tener que “quemarse” públicamente, y sin poner en riesgo su carrera deportiva ni a sus familias. Si hay denuncias, deben existir mecanismos de protección y escucha, no un sistema que obligue al atleta a elegir entre callar o perderlo todo. Entonces, no vengamos a “hacernos de los churros”: si una candidatura se sostiene con miedo, silencio, castigos y falta de transparencia, no es liderazgo: es control. El deporte paraguayo necesita gestión, transparencia y respeto al atleta, no un sistema donde reclamar se paga caro. #DeporteSinMiedo #RespetoAlAtleta #TransparenciaYa #RendiciónDeCuentas #OlimpismoDeVerdad #Paraguay #ComitéOlímpicoInternacional #COI #IOC

Es totalmente falso afirmar que el Comité Olímpico Paraguayo (COP) está como está “gracias” a la gestión de Camilo Pérez. Si hoy el COP cuenta con el nivel de financiamiento que tiene, ello se debe —principalmente— a un proyecto de ley que presenté y que posteriormente se convirtió en la Ley N.° 4294/2011, normativa que reglamenta el destino del 1% del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) aplicado al tabaco y al alcohol, destinando esos fondos al Fondo Nacional de Desarrollo del Deporte. Para poner las cosas en contexto: volvamos al año 2011. Ese proyecto no fue presentado a pedido del COP; lo impulsé por iniciativa propia, con pleno conocimiento de la precariedad estructural del deporte amateur. Durante 12 años fui presidente de la Asociación Paraguaya de Fisiculturismo y Fitness, y viví de cerca las limitaciones reales que enfrentan las asociaciones: falta de recursos, ausencia de apoyo sostenido y un sistema que condenaba a los atletas a la improvisación. Presenté el proyecto e incluí al COP entre los beneficiarios, lo cual en su momento generó malestar en el entonces presidente de la Secretaría de Deportes, Bedoya, y en referentes de Patria Querida, quienes sostenían que un órgano que no fuera estatal no podía recibir fondos públicos. Tenían un punto. Pero mi postura fue clara: si queríamos que nuestros atletas olímpicos tuvieran condiciones reales para competir y rendir, era imprescindible inyectar recursos de forma estable y transparente. Así fue como finalmente se sancionó la ley. Desde ese momento, existió un antes y un después no solo para el COP, sino para todo el deporte nacional amateur. Porque, de no haberse aprobado ese mecanismo de financiamiento, el COP habría seguido siendo lo que por años fue: un espacio de carencias, promesas y lamentos de atletas. En aquel entonces, los recursos que debían ingresar rondaban los 8.000 millones de guaraníes mensuales, y el COP también era beneficiario de ese esquema. Lo anecdótico —y revelador— es que ni siquiera recibí un agradecimiento. Para ser justos, el único que me llamó fue Carlos Raúl Gutiérrez. En fin: es fácil hablar de “gestión” cuando ya hay plata asegurada. Publicación año 2010 (ver) @gusrecaldepy @nanduti @rickyalderete @elnacionalpy @delpynews @lacostasoy @Launionam @UltimaHoracom @780AM @1000_am @pds_radio @1330am @AM_1080 @ABCCardinal @ABCTVpy @ABCDigital @enriquevp @Ferreiromario1

The perfect ending to this chapter 📖 @JoshuaDuerksen1 claimed victory in his final race with AIX Racing with a controlled drive in the Abu Dhabi Feature 👏 #F2 #AbuDhabiGP

























