
Ernesto Piwonka C.
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Ernesto Piwonka C.
@epiwonka
Osornino viviendo en Coquimbo. Músico, musicólogo y matemático aficionado. Ing. Civil en Transporte, de los (muy) pocos portuarios. Adicto a las series viejas.





@Malvavisca @EgonElier Esta va a ser una asesoría gratis: tiene que iniciar acciones legales a nombre de la Universidad. Tiene que venir a Santiago con delegacion a ver a la Ministra y disculparse. Tiene que planificar acto de desagravio futuro. Los estudiantes pasan , la Universidad queda






"The brain needs carbohydrates to function." This one gets repeated so often that people treat it as a law of biology. It's not. The brain has a minimum glucose requirement. That's true. But the liver can produce that glucose from protein and fat through a process called gluconeogenesis. You do not need to eat carbohydrates for your brain to have all the glucose it needs. And on top of that, the brain can run on ketones. In some cases more efficiently than on glucose. Especially in brains with impaired glucose metabolism, which covers a significant percentage of people with serious mental illness. The "your brain needs carbs" argument is not biology. It's food industry talking points dressed up as science.





Otros tiempos: Este domingo es el dia del joven combatiente que congrega a manifestantes para repudiar los crímenes cometidos durante la dictadura militar. En un año cuyo número no recuerdo, mi madre, Marta Cruz Coke, que tenía mas de 80 años, y era intendente interina, recibe un llamado de Belisario Velasco, subsecretario del interior, que le dice, "Por favor haz lo que sea necesario para que los manifestantes no lleguen a la Moneda". Mi madre, una mujer que había nacido en 1923, tenia una dimensión distinta de las cosas, se adelanta a donde están los manifestantes, pide hablar con los líderes que organizan, llegan unas dos docenes de jóvenes, y mi madre les dice. "A ver, es la hora de almuerzo, que les parece que nos vamos todos a almorzar y asi tenemos tiempo de conversar todos los temas". Los jóvenes muy desconcertados con esta "vieja de taco alto", se aseguraron que serían invitados y partieron a almorzar al Mercado Central. La manifestación sin ellos se diluyó y no pasó nada. Después obviamente le manda la cuenta al subsecretario de interior que le había pedido que "hiciera lo que fuera necesario". Las cosas se pueden hacer de muchas maneras, nunca nadie habían invitado a almorzar a los organizadores de una manifestación como método para debilitarla y cooptar a sus cabecillas. No siempre los gases lacrimógenos son la mejor solución. Escuchar las demandas de los manifestantes puede ser un buen camino para dismimnuir la violencia. En un momento complicado como el que estamos viviendo con el alza de todo lo que consumimos, se pueden hacer las cosas de distinta manera para tratar de bajar los niveles de violencia.



















