Eva Solla Fernández retweetledi

Los atentados contra presidentes en EEUU siempre son acontecimientos muy turbios, cuya autoría real a veces no se sabe ni siquiera décadas después (ej. John F. Kennedy). Trump ya lleva dos ataques y no es descartable que lleguen más. No debería sorprender a un país que ha hecho del magnicidio y el derrocamiento de presidentes de terceros Estados una práctica. Lo relevante aquí es que no son actores extranjeros los que atentan contra el presidente Trump sino estadounidenses. Porque, pensemos por un momento, cómo reaccionaría EEUU si fueran países extranjeros los que intentaran asesinar a su presidente, si Trump fuera asesinado por potencias enemigas, como hicieron EEUU e Israel con el líder supremo de Irán...
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