Evolución Política retweetledi

Ocupar a la Contraloría para montar shows políticos tiene consecuencias, y esta vez la propia Contraloría se lo enrostró al diputado Manouchehri.
El dictamen fue categórico: no hubo irregularidades ni reproche jurídico contra la Primera Dama. Y además, la Contralora recordó algo básico pero importante: las instituciones no están para alimentar polémicas mediáticas.
Mientras Chile enfrenta problemas urgentes y reales, no puede seguir malgastando tiempo y recursos públicos en denuncias ridículas y sin sustento.
La política requiere seriedad, responsabilidad y altura de miras.
Los chilenos y las instituciones del Estado merecen respeto.



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