Fernanda Arévalo retweetledi

La Contraloría parece olvidar que quienes ostentan cargos públicos y tienen el poder — acceso a información y relaciones privilegiadas, manejo de fondos públicos, entre otras— son los que deben rendir cuentas, no los ciudadanos. El sistema exige ahora un registro obligatorio con cédula. ¿Para qué necesita recopilar información de los ciudadanos? No lo sabemos, pero lo sospechamos.
¿Quién quiere tener mapeados a los "sospechosos" periodistas y ciudadanos que buscan información pública? Mauricio Torres, quien también ha demostrado tener la piel finísima ante la crítica.
Bajo su mando, la Contraloría parece haber perfeccionado una doble vara. Por un lado, la institución despliega una agilidad sospechosa para investigar —¿y filtrar?— informes contra figuras que incomodan al Ejecutivo pero por otro, no se inmuta ante aumentos patrimoniales de 1 millón de dólares en un año.
Mi columna en @Primicias👇
primicias.ec/opinion/maria-…
Español
























