Fede Sturzenegger@fedesturze
MODERNIZACIÓN LABORAL III. El proyecto de reforma laboral cubre un amplio abanico de temas que abarcan desde el derecho individual, al derecho de trabajo colectivo, plataformas, trabajo agrario, asociaciones sindicales, etc. Repaso aquí algunos de los temas centrales.
1. Ámbito de aplicación: se da mayor claridad a quienes están incluidos en la Ley de Contrato de Trabajo.
2. Seguridad jurídica: reordenamos el corazón del sistema. El viejo principio de “duda a favor del trabajador” dejó de ser un salvoconducto para interpretaciones creativas: ahora aplica solo a dudas razonables de derecho, no a cualquier especulación. Y reforzamos la cosa juzgada: lo que se acuerda y se homologa, se cumple y se termina. No más juicios reabiertos años después. Previsibilidad para todos.
3. Se precisa la responsabilidad solidaria entre empresas: sólo responde la usuaria por lo que pasó mientras el trabajador prestó servicios ahí, y se aclaran los deberes de control en la subcontratación. Se termina con la aplicación analógica de convenios colectivos fuera de su ámbito.
4. Se define mejor qué es salario y qué no. Las propinas dejan de ser salario a todos los efectos. Se precisan los conceptos de remuneración “normal”, “habitual” y “mensual” para calcular la indemnización, manteniendo la regla de 1 sueldo por año, pero con parámetros claros que eviten sorpresas judiciales. Para evitar otra fuente de sorpresa judicial se específica la tasa a la cual tiene que actualizarse los juicios laborales.
5. Crear trabajo también es permitir que una empresa pueda reorganizarse sin estrés financiero. Para ello se crea el FAL (Fondo de asistencia laboral). El empleador aporta un 3% mensual sobre la base salarial que se financian con una baja de 3 puntos en su contribución al SIPA. En definitiva, la motosierra permite una baja del costo laboral.
6. Se permite que trabajadores y empleadores puedan acordar prácticas laborales que beneficien a ambos: vacaciones fraccionadas, salarios más flexibles, pagables en pesos o dólares y por más medios electrónicos.
7. Se permiten los préstamos con código de descuento de entidades bancarias antes prohibidos.
8. En los juicios laborales lo que los peritos cobran ya no será proporcional al juicio (generaba un incentivo a inflar los fallos) y las discapacidades deberán regirse por un baremo específico (evitando un margen de duda que siempre terminaba en juicio).
9. El recibo de sueldo pasará a incluir todos los rubros pagados por el trabajador y el empleador.
10. Fin de la ultraactividad. Para los convenios vencidos, las cláusulas de condiciones de trabajo siguen vigentes hasta el nuevo convenio, pero las clausulas obligacionales caducarán automáticamente y deberán ser renegociadas. A su vez las empresas dejarán de ser los agentes de retención obligados de estas cláusulas obligacionales. Los aportes a cámaras no podrán ser obligatorios en ningún contexto.
11. Además, tipificamos prácticas desleales (bloqueos, daños, amenazas) con sanciones reales, incluida, en caso extremo, la pérdida de personería.
12. Redefinimos servicios esenciales para que la sociedad no quede rehén.
13. Prelación. Se da prioridad a los convenios por empresa, provinciales y regionales sobre los nacionales cuando corresponda. La lógica es simple: no tiene sentido que un convenio pensado para el AMBA se aplique igual en economías regionales con otra estructura de costos y productividad. Es una verdadera federalización del trabajo.
14. Para que la prelación tenga efectividad se facilita la constitución de sindicatos de empresas. En otras palabras, se acerca la representación sindical al trabajador.
15. Se crea un registro laboral digital en ARCA que reemplaza libros y rúbricas, y pasa todo a un sistema único, moderno y trazable. Lo que esté registrado ahí vale para todos los organismos: se simplifica la carga administrativa y se termina con la peregrinación de trámites redundantes. Esto incluye la registración en la industria de la construcción evitando la doble registración con el IERIC (que continuará con sus tareas de fiscalización).
16. Argentina necesita nuevas formas de trabajar sin miedo a que la ley las destruya. Se crea un marco para trabajadores de plataformas con seguros y cobertura, sin forzar relaciones de dependencia artificiales. Nace el Programa de Formación Laboral Básica para quienes necesitan adquirir las competencias mínimas para incorporarse al mercado formal. Porque la libertad también es capacidad. Y derogamos la ley de Teletrabajo que en vez de facilitar el trabajo remoto lo encareció.
En síntesis: pasamos de un sistema que castiga al que contrata y premia la litigiosidad, a uno que acompaña al que invierte, formaliza y capacita. Actualizamos reglas pensadas para otra Argentina, levantamos trabas que nadie entendía y devolvemos racionalidad a un mercado laboral que la había perdido. Finalmente reducimos la carga fiscal, y subimos la vara en las contribuciones obligacionales que se fueron introduciendo en los convenios. Como dijimos, más empleo y mejores salarios para los trabajadores. Es una reforma a favor del trabajador y de las empresas cuyos ingresos habían sido carancheados por la casta.
Este proyecto fue el trabajo de un montón de personas. Cinco grupos centrales le fueron dando forma: @MinCapHum_Ar, @MinDesreg_Ar, Consejo de Mayo, @MinEconomia_Ar y la Secretaria Legal y Técnica. Entre todos fuimos armando un proyecto que llevó horas de discusión, que implicó hablar con muchísimos sectores e interesados, pero siempre con el foco en el trabajador y el empleador que nos pidió el presidente @JMilei.
VLLC!