La puerta de entrada a un mundo del que ya no pude nunca escapar. Escaso de dinero y repleto de curiosidad, a principios de los 80s los 7” eran el formato idóneo que inoculó el veneno. Han pasado muchos años pero aún sigo comprándolos (y disfrutándolos)
Escena de “Mensajero de la muerte”, película de 1988, en la que un personaje aparece usando un teléfono móvil que se saca del bolsillo. Debió de ser de las primeras veces que se vio.