Descifrando la Guerra@descifraguerra
🇪🇸🇨🇳 Presidente español, Pedro Sánchez, en China:
"Hay quienes se obstinan en interpretar la realidad en clave de suma cero. En narrar el crecimiento de unos como una pérdida para el resto. O en argumentar que profundizar determinadas relaciones implica renunciar a otras.
Pero yo creo que esta lectura no es sólo es equivocada. Es también peligrosa, por inmovilista. Porque nos convierte en prisioneros del pasado y limita las posibilidades que nos ofrece el futuro. Porque incurre en el error de asumir que el mundo que vemos, de los mapas antiguos, es el único mundo posible.
En mi opinión, lo que está ocurriendo hoy en día no es un trasvase de hegemonías. Es una multiplicación de polos. No sólo de poder, sino también de prosperidad. Y esto es una gran noticia para Europa. Porque por primera vez en la historia contemporánea, el progreso germina de forma simultánea en muchos lugares del planeta. Lugares, además, que no se parecen entre sí. Que no tienen la misma cultura. Tampoco el mismo sistema político o tampoco las mismas condiciones sociales. Y que no necesitan pedir permiso a nadie para crecer. Eso está ocurriendo aquí en China, en Asia. Pero también en el continente africano, o también en una región muy próxima a España como es América Latina.
Esa multipolaridad que describo no es una hipótesis. Tampoco es un deseo. Es ya una realidad. La nueva realidad en la que vive el mundo. Y, por tanto, debemos asumirla. No podemos cambiarla. Solo podemos elegir entre negarla o abrazarla.
Y el Gobierno de España, el conjunto de la sociedad española elige abrazarla. Lo hace desde el realismo, también desde el pragmatismo y, sin duda alguna, desde la responsabilidad. Pero me gustaría subrayar que lo hacemos también desde la esperanza. Porque pensamos que, si España, Europa y China supieron prosperar juntos en el pasado, no hay razones que puedan hacernos pensar que no podemos volver a hacerlo.
Evidentemente, no va a ser fácil. Lo sabemos. Hay cuestiones, también, que nos separan. Asuntos en los que no compartimos la misma opinión. En los que competimos. También discrepamos. Puntos en los que no vamos a estar de acuerdo. Tal vez no logremos nunca estar de acuerdo.
Pero la humanidad avanza cuando construimos sobre lo que nos une. No cuando profundizamos las zanjas que nos dividen. Con ese espíritu trabajamos desde España con muchos otros países como Brasil, como India, como Sudáfrica, como México. Y por supuesto también en nuestras relaciones con China.
La propuesta de España, por tanto, es clara: es construir una relación basada en el respeto mutuo. Un respeto que nos permita, entre otras cosas, cooperar en todos los ámbitos posibles. Competir en lo que sea necesario. Y gestionar también nuestras diferencias cuando resulten inevitables.
Y España defiende esta misma visión en todos los lugares del mundo y en todas las capitales. Lo hace en Madrid, nuestra capital. En Bruselas, la capital de Europa. Y lo hace en el resto del mundo de igual manera".