Sonia Maciel retweetledi

El dolor forma parte de la vida, aunque muchas veces intentemos evitarlo. Nos enseñaron a ocultarlo, a escapar de él o a cubrirlo con sonrisas fingidas, como si sentirlo fuera señal de debilidad. Pero en realidad, el dolor no refleja fragilidad, sino que demuestra que estamos vivos, que algo dentro de nosotros está cambiando y necesita atención.
Cuando algo duele, hay una historia detrás, un lazo, una ilusión que no se cumplió o una parte de nosotros que se quebró, y eso está bien. A veces, la única forma de sanar es permitirnos sentir cada emoción con calma, sin miedo ni apuro.
No es necesario tener todas las respuestas de inmediato, ni existe un tiempo exacto para superar algo. No te presiones para estar bien antes de tiempo, porque cada proceso es diferente y cada persona avanza a su propio ritmo.
Date permiso para llorar si lo necesitas. Permítete el silencio si así lo sientes. No intentes llenar el vacío de inmediato. Hay heridas que no necesitan esconderse, sino ser entendidas.
Date la oportunidad de atravesar este proceso con amor, con paciencia y con la confianza de que no durará para siempre.

Español




























