
Isabel Bonnin Salamanca
2.8K posts






















Aprobar una oposición no te hace mejor docente. Te hace mejor opositando. Son habilidades distintas y confundirlas tiene un coste enorme para los alumnos. El sistema público actual selecciona a quien mejor memoriza y resiste años de preparación, no necesariamente a quien mejor enseña, conecta con adolescentes o sabe adaptarse a un aula real. Hay docentes brillantes que nunca opositan y opositores excelentes que son un desastre frente a 30 alumnos de 15 años. El problema real es que mientras exista una brecha salarial y de condiciones laborales entre la pública y la concertada, seguiremos perdiendo talento docente por razones que no tienen nada que ver con la calidad educativa. Un profesor no debería elegir dónde trabajar en función de cuánto cobra o qué estabilidad tiene, debería elegir dónde puede enseñar mejor. La igualdad real de condiciones entre pública y concertada es una decisión de sentido común.


El azúcar es más peligroso y está más normalizado que el alcohol, pero no estáis preparados para esta conversación.













