Roberto Saenz@RobertoSaenzSoB
Bregman conquetea con el peronismo para ver si se lleva algún voto. Canta el himno nacional y ahora se dice “antiimperialista”. Sus pocos militantes universitarios llevan en algunos lados una remera con un mapa de Latinoamérica que recuerda a las de organizaciones chavistas de hace varios años. El peronismo la embreta para que vaya en sus listas; ella responde que sea el peronismo el que vaya en las listas del PTS...
Con la izquierda dividida y sin todavía un ascenso de la lucha de clases, el juego de Bregman es lícito pero puede terminar en cualquier cosa porque cada día que pasa el PTS milita menos por la base y tiene todos sus cañones puestos en la superestructura. La realidad dirá quién es más vivo: Bregman y el PTS o el peronismo y el régimen político que tanto los seduce.
Mientras tanto el PO dobla su espina dorsal bajo el mote de “que se doble pero no se rompa”. Alem se suicidó un siglo atrás con el mote opuesto. Parece que los viejos radicales tenían más convicción que el PO.
El FITU está en terapia intensiva porque tanto el PTS como el PO tienen la concepción estalinista del “partido único de la izquierda” que, lógico, siempre es SU partido. El camino de la política independiente y revolucionaria es el correcto. El de la secta, no. Parece que comer medialunas en el Congreso Nacional es un atributo de las representaciones conquistadas, pero guarda que se olvidan que el trabajo gris y cotidiano es el que paga a la postre!
Puede ser que nadie reaccione en el PTS y el PO alertando que la izquierda dividida es un canal demasiado miserable para las decenas y cientos de miles de honestos militantes peronistas desorientados? La unidad entre Bregman y Castañeira podría ampliar ese canal y, sobre todo, fortalecer la construcción por la base hace rato abandonada por el PTS y el PO. Pero seguramente estas reflexiones serán peras al olmo a esta altura del partido! La paliza que les dimos en Filosofía y Letras de la UBA muestra que con embelesarse con las encuestas no alcanza!
Myriam Bregman es una buena figura, pero no tiene estrategia; no es su responsabilidad porque es de base: la responsabilidad la tiene la dirección del PTS acostumbrada a la autoproclamación y al concepto nada marxista de “mi ombligo es el mundo”. Marx afirmaba lo opuesto: los comunistas nos destacamos por levantar en cada caso los intereses generales de todo el movimiento. El PTS y el PO hace rato se olvidaron de esos intereses generales. Ojalá recapaciten, pero es difícil porque están muy cristalizados como sectas. La izquierda argentina es una de las grandes escuelas del trotskismo mundial, pero su degradación militante está acompañando la degradación total de la Argentina. Para no quedar por la negativa, dejo esta reflexión como un llamado de atención!