
Mientras las playas (que todas son públicas de acuerdo a la Constitución ) y los balnearios le fueron cerrados a la población por orden del gobierno, a través Faride Raful, los que tenían dinero para un hotel o resort podían disfrutar de esas áreas sin ningún problema, es decir hasta para disfrutar de la Semana Santa las autoridades distinguieron entre el que tiene dinero y los pobres del país.




















