He tenido la mejor mañana en meses. Con la casa llena, corrigiendo 17 facturas, discutiendo con clientes por teléfono, y aun así la mejor mañana en meses.
Igual que digo lo malo digo lo bueno.
Entre ambas fotos hay un cuarto de siglo. Una es en segunda, la otra en semifinales de Copa de Europa. Ni el tiempo, ni la modernidad, ni el éxito nos ha cambiado. Somos los mismos. Así resiste una grada cuando defiende su identidad más allá de títulos. La victoria más rotunda.