Orlando Avendaño@OrlvndoA
Fidel Castro murió tranquilo, a los 90 años, en su cama, pese a haber sido el mayor criminal que ha habido en este continente. No fue justo.
Hoy Raúl Castro tiene 94 años. Es uno de los mayores asesinos de América. El daño que le hizo, no solo a Cuba sino a todo el continente, es difícil de calcular.
Sería poético y justo que, pese a la edad, su muerte se produzca en el confinamiento de alguna prisión federal de los Estados Unidos.