lealarar
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@lealarar
Mi estas Leonardo. Esperantisto kaj sociologia diplomito. Membro de Universala Esperanto-Asocio.

Me acaba de decir un antiguo compañero de bachiller que se va a organizar una especie de quedada de la gente que estudiamos juntos. Las redes sociales son la leche, por mi manera de ser sería imposible tener contacto con el pasado sí no fuese por esto.

🔷ENTREVISTA🔷 Mariano Barbacid: «Lo que hemos conseguido en cáncer de páncreas no se había logrado nunca. ¿Quiere que diga que esto es una tontería?» El hallazgo ha convertido al científico en el nuevo ídolo de una generación ✍️ Por @ramdecastro 🔗 abc.es/sociedad/maria…


Y encima la traidora.

Una visión antropológica de la historia de las relaciones sexuales y, muy especialmente, del origen de la visión De la Iglesia. Un lujo contar con @LKhyal en una charla interesantísima. youtube.com/watch?v=5OkCqH…






"Opacidad hermenéutica. Cuando comencé la carrera de Filosofía, el primer año, en la asignatura de Antropología Filosófica, me mandaron leer Ser y Tiempo de Heidegger. No entendí una palabra pero, pensaba yo, eso es porque soy un ignorante y estúpido alumno de primero; cuando sepa mucho más quizá podré adentrarme en las profundidades de este genial pensador. Falso. Cuando pasaron los años y otros profesores se encargaron de explicarme a Heidegger tuve una ingrata revelación: ¿En serio era esto? ¿Detrás de ese intrincado lenguaje solo había esto? Ser-para-la-muerte, dasein, autenticidad, cuidado-de-sí… ¿Estas frivolidades eran las que estaban detrás de todo? ¿Y el señor Heidegger no pudo escribir esto en unas diez o doce páginas con lenguaje claro y conciso? ¡Pues claro que sí! Esa forma de escribir es puro postureo, es ocultar con una jerigonza incomprensible lo que, verdaderamente, es falta de contenido. No es que no lo hayas entendido, es que no hay nada que entender: hay opacidad hermenéutica. Lamentablemente, en filosofía parece que oscuridad es sinónimo profundidad. Y, encima, se ha acusado a autores que escriben con claridad como, por ejemplo, Ortega y Gasset o Bertrand Russell, de ses ligeros o superfluos ¡Manda huevos!. Es más, escribir de forma ininteligible es asegurarte que en la posteridad, un batallón de tristes exégetas van a pasar años y años debatiendo si querías decir A o decir B. No, hay que dejar las cosas claras: escribir así es ESCRIBIR MAL, y punto. Así, mi solución es clara: cuando detecto que un autor empieza a expresarse con una innecesaria inflación terminológica y veo que no hay afán de claridad, dejo automáticamente de leer. Si no ha tenido la cortesía de expresarse con claridad para el lector, el lector no tiene por qué tener la cortesía de seguir leyendo. Hay muchísimos más autores que escriben fantásticamente bien esperando ansiosos a que abras sus libros ¿Por qué perder el tiempo leyendo a esta tropa? Vale, pero, ¿eso quiere decir que leer siempre tiene que ser una tarea cómoda y fácil? No. Leer a Aristóteles, o un artículo sobre geometrías no euclídeas, puede ser difícil, pero no porque el autor oscurezca el texto a propósito o escriba rematadamente mal, sino porque hace falta una formación previa para manejar el lenguaje técnico que allí se usa. Ya os digo yo que no es el caso de Heidegger o, casi peor, Deleuze, Guattari, Derrida, Lacan, Foucault… Insisto: hay océanos de libros escritos con deslumbrante y pulida prosa como para perder el tiempo con esta peña." vonneumannmachine.wordpress.com/2025/08/18/her…



