📢Rebelión en la Granja🚨@elorwelliano
LA SANTA CEDE HA CAÍDO
El Vaticano inaugura por primera vez una sala de oración musulmana en el corazón de su biblioteca apostólica.
En un acto sin precedentes que ha generado indignación entre miles de católicos, el Vaticano se rindió a la élite globalista inaugurando la primera sala de oración musulmana en el corazón de su Biblioteca Apostólica, uno de los símbolos más sagrados del cristianismo occidental.
Mientras en La Meca sigue rigiendo la prohibición absoluta para los no musulmanes, Arabia Saudita veta la construcción de cualquier iglesia y las catedrales históricas de Europa se reconvierten en mezquitas una tras otra, el papa León XIV ha optado por colocar alfombras de oración islámicas en territorio vaticano. Lo hizo acompañado de Amy Pope, la alta funcionaria de la ONU para migración y ex colaboradora de Obama, artífice de uno de los mayores programas de reubicación masiva de “refugiados” hacia Occidente, financiado con cientos de millones de dólares.
Ambos invocan la “compasión” y el “diálogo interreligioso”, pero para muchos esto no es más que globalismo descarado con sotana: la ONU organiza el traslado de poblaciones enteras y el Vaticano les da su bendición moral, mientras la civilización europea y cristiana carga con los costes sociales, culturales y económicos de esta ingeniería demográfica sin reciprocidad alguna.
El mensaje es claro: en Roma se abre la puerta al islam sin condiciones, pero en Riad ni siquiera se permite una cruz. Una rendición unilateral disfrazada de misericordia que muchos fieles perciben como una traición a la historia y a la identidad de la Iglesia.