Ojalá no haya una masificación suicida luego de estar publicando de manera indiscriminada esa carta de despedida de alguien que tomó la decisión de no vivir más. De suicidio sí se tiene que hablar, pero no así.
Qué hpta fin de semana, me mordió el perro dejándome la mano izquierda poco funcional quién sabe cuántos días (soy zurdo), me terminaron, tuve mi primer síncope. Ya falta que no condenen a Uribe