Ignacio Lete

5.4K posts

Ignacio Lete

Ignacio Lete

@lete_ignacio

Katılım Mayıs 2020
47 Takip Edilen54 Takipçiler
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
EL AMOR Y LOS VIDEOJUEGOS La ilusión por pasar al siguiente nivel Ignacio Lete El Correo Gallego, 20 Abril 2026 Seguramente lo han visto en bastantes parejas: llevan años juntos, han hecho todo lo que suelen hacer las parejas, menos tener hijos, —a veces, incluso eso también—, y en los últimos tiempos su relación languidece. En esa situación es frecuente que les escuchemos decir cosas como estas: "no me sigue el ritmo”, "no me aporta nada”, “la relación ya no me compensa". En ocasiones, sobre todo si la pareja es muy joven y, por ejemplo, uno de ellos está dando sus primeros pasos en el mercado laboral, mientras el otro sigue estudiando, es muy evidente que sus expectativas difieren ampliamente, con independencia de que la edad pueda ser muy parecida. Es cierto que es prudente contar con una sensata compatibilidad entre los intereses y deseos de ambos. Pero también es verdad que nuestra época piensa por nosotros, hasta el punto de imponernos unos supuestos previos: máxima libertad y placer, adquisición de múltiples experiencias, consideración meticulosa de nuestra entrega al otro y lo que recibimos de él, entre otros. Esto puede hacer que, incluso ante pequeñas dificultades, la “cuenta de resultados” arroje un saldo negativo. La nuestra es la época del yo. En épocas no lejanas, apenas unas décadas atrás, probablemente era más frecuente que la gente desarrollase su vida más bien en torno a un nosotros. No era tan fácil ni rápido pasar de una etapa a la siguiente; podríamos decir que había que acumular puntos, como para subir de nivel en un videojuego. La dificultad o la demora aumentaban la ilusión por avanzar; pero más aún lo hacía tener una meta común, un destino al que dirigir los pasos de ambos. En suma, el sentido estaba más claramente presente. En una lógica muy diferente de la contable, —la del don—, el otro es para nosotros el mayor regalo, lo que se construye entre ambos es más grande que la suma de los dos, y está en nuestra mano luchar por subir de nivel, pues nuestra voluntad no cuenta menos que nuestro sentir.
Español
0
1
1
31
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
MUERTE ADMINISTRADA, NUESTRA ÉPOCA Y UN LIBRO Ignacio Lete El Correo Gallego, 11 Abril 2026 Se habla en estos días mucho de eutanasia y de suicidio asistido. Yo no me referiré en estas líneas a ninguna persona concreta. Vayan por delante tres afirmaciones personales. La primera es que mi postura personal no es importante, aunque no pueda evitar tenerla. Lo relevante es cómo acompaño a las personas de mi vida que están en la etapa final de la suya, empezando por mi madre, enferma de Alzheimer. La segunda es que para la eutanasia y el suicidio asistido hacen falta profesionales encargados de su autorización y administración. Como médico que soy, no comparto la confianza —si no fuese totalmente inconveniente, diría que casi «angélica»— que tantos depositan en nosotros para esa tarea. No me refiero a la cuestión de la objeción, sino a la de tratar siempre la muerte administrada como auténtico último recurso, incluso ante posibilidades mucho más onerosas en dinero y tiempo. La actividad sanitaria no es una labor de santos laicos, sino de personas de carne y hueso, con vocación y entrega, pero también con errores y defectos. Algo parecido puede decirse de los hospitales, que, en cuanto instituciones humanas —por cierto, altamente burocratizadas—, pueden albergar también los males de cualquier otra institución. Mi última afirmación guarda relación con la anterior. Comparto la convicción, ya expresada por otros: la muerte administrada tiene una enorme probabilidad de ser la medicina de los pobres al final de la vida. Recuerdo que en debates previos a la promulgación de la ley actual los partidarios de la eutanasia insistían en que querían las dos cosas: eutanasia y cuidados paliativos. Todos sabemos cuál es hoy la situación: los cuidados paliativos son más caros y no llegan a todos los pacientes que los necesitan, y allí donde están presentes suelen centrarse exclusivamente en los días finales. Vamos ahora con la filosofía. La muerte administrada ha llegado porque está en el espíritu de nuestra época, en lo que los alemanes llaman Zeitgeist, es decir, aquello que nuestra época piensa y que nosotros asumimos como evidente, incluso sin ser plenamente conscientes de ello. Y lo está porque deriva de forma lógica de aquello que, en nuestro estado actual de civilización —o de descivilización, según se mire—, consideramos sagrado: la autonomía y la libertad personales. No hay civilización sin algo sagrado. ¿Y qué nos ha traído hasta aquí? En mi opinión, nuestro lazarillo ha sido la «sola razón» mezclada con el emotivismo; mal guía para una humanidad que ha dejado de saber qué no debe tocar. El libro prometido, que muestra la situación a la que podemos llegar, es Señor del mundo, de Hugh Benson, novela distópica de 1907, cuya lectura recomendaron en varias ocasiones los papas Francisco y Benedicto XVI.
Español
0
1
1
41
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
ROSALÍA Y PICASSO La lectura y los libros Ignacio Lete El Correo Gallego, 25 Marzo 2026 La cantante Rosalía, en una conversación en Argentina con la escritora Mariana Enriquez, patrocinada por Spotify comentó que le gusta mucho Picasso y que nunca le ha molestado diferenciar el artista de la obra. Recibió abundantes críticas en las redes sociales y publicó después un vídeo en su perfil de Tik Tok en el que declaró haberse equivocado, no haber sabido que al pintor se le atribuyen malos tratos hacia varias de las mujeres con las que se relacionó, y pidió perdón por sus palabras. Parece que determinadas acciones deben llevar a ignorar por completo a la persona que les ha perpetrado. No está claro, sin embargo, que esto se aplique de forma universal, de lo contrario no se vería admisible que personas declaradas culpables de delitos como el secuestro de personas puedan desempeñar una carrera política. Para la antigua religión, el cristianismo, todos podrían acceder al perdón. Para la nueva, en cambio, sólo aquellos elegidos por los nuevos clérigos tendrán ese privilegio. Las personas estamos en camino de llegar a ser verdaderamente humanos; perseverar en él supone una lucha contínua entre nuestra inclinación al bien y esa otra tendencia al mal que tenemos también. Puesto que esto nos ocurre a todos y nadie puede presumir de haber hecho sólo cosas buenas, cabe preguntar, a esta época que se tiene por tan compasiva, si el juicio sobre la vida entera de alguien no deberá sólo esperar al final de ella, sino además realizarse a partir de un total y absoluto conocimiento de ella, con toda su historia previa y circunstancias. Y una pregunta adicional, relacionada con lo anterior es : ¿quién entre nosotros cuenta con ese conocimiento? Se trata en suma de considerar que las personas somos superiores a nuestras obras (nuestras malas obras), lo que no es en absoluto obstáculo para hacer uso del elemento del que como sociedad nos hemos dotado para protegernos: el derecho. Y sobre el derecho hay que hacer una consideración: se trata de su relación con la moral. Supongamos ese caso del político convicto del delito de terrorismo: cumplió su condena, y puede por ello, de acuerdo con el derecho, dedicarse a la actividad política. La opinión que cada uno tengamos sobre ello es una cuestión moral y se entiende en nuestros días que la moral pertenece al ámbito de lo individual. Pero es notorio que cuando nos interesa tendemos a querer que la consideración moral que tenemos sobre alguien lleve a uniformizar la conducta de todos, y eso es un intento de transformar la moral en derecho. No en vano en el Evangelio se repite en varias ocasiones que “Dios ama la justicia y el derecho”, y eso sin contar la advertencia de la parábola de la samaritana. La obra de un artista tiene, como toda obra buena en realidad, una característica especial, es la obra de una persona inspirada, de alguien que acoge el soplo del espíritu, que sopla donde y cuando quiere. Desgraciadamente acoger el espíritu una o algunas veces no garantiza que vayamos a hacerlo siempre. Entra en nuestra libertad cerrarle la puerta y pasarnos al lado oscuro en esta batalla que es nuestra vida. Cabe decir que no somos plenamente humanos, pero que estamos en camino de alcanzar la completa, enorme, dignidad de ser plenamente humanos. Y, mientras avanzamos, no tengamos miedo de gozar de lo que es bello y de creer en la bondad.
Español
0
0
0
61
jmolaizola sj
jmolaizola sj@jmolaizola·
EL BANQUETE La mesa está llena. Se sirven manjares exquisitos: la paz, el pan, la palabra de amor de acogida de justicia de perdón Nadie queda fuera, que si no la fiesta no sería tal. Los comensales disfrutan del momento, y al dedicarse tiempo unos a otros, se reconocen, por vez primera, hermanos. La alegría se canta, los ojos se encuentran, las barreras bajan, las manos se estrechan, la fe se celebra… …y un Dios se desvive al poner la mesa
jmolaizola sj tweet media
Español
14
141
515
7.9K
Girardism
Girardism@Girardism·
“In my opinion, the new can only emerge within a tradition. You can't subvert tradition except from within. Once you are exterior to everything, you're in the void and there you stay. That's where I think we are today. The more we condemn imitation, the more we surrender to it under various guises. ... [Ritual] is... perfectly capable of generating incongruous mixtures, but in a regulated and methodical way, and not in the vertiginous spirit that accompanies real mimetic crisis. Ritual is a creative crisis because it is partially simulated and always a little bit under control. Thus, it isn't contradictory to celebrate both tradition and innovation.” — René Girard
Girardism tweet media
English
7
34
186
13.6K
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
FELICIDAD Y AGRADECIMIENTO Ignacio Lete El Correo Gallego, 12 Marzo 2026 Soy nuevo en el privilegio de escribir en este periódico, y en cualquiera en realidad. Afortunadamente tengo amigos a los que consulto, pido corrección de mis borradores y expongo mis dudas; he comprobado que está en nuestra mano hacer que la escritura no sea una labor tan solitaria como a menudo se dice. Y eso sin tener en cuenta que lo que más nos anima a escribir es haber leído, que supone vivir en relación con los escritos de personas de gran variedad de épocas, lugares y condiciones. Así, envío estos pequeños textos también a Gregorio Luri, filósofo y pedagogo, gran escritor de artículos y ensayos. A propósito del penúltimo, que trataba de por qué leemos y estaba sin duda sobrecargado de citas, comentó que los lectores voraces a menudo citamos abundantemente, y lo hacemos por respeto y admiración, pero me aconsejaba dar rienda suelta a mi propia voz. He resuelto seguir en adelante el consejo de Don Gregorio, uno de mis mayores maestros informales, procurando no pasar de una cita por artículo, y de la mayor pertinencia. Doy fe de que la admiración era el motivo de mi conducta: siento que aquello que dice el autor al que hago referencia está lleno de belleza y verdad, y no cabe vestirlo con palabras que no sean las suyas. Sin embargo, hablando con algunos de mis amables lectores reparé en que las citas, entre otros inconvenientes, hacen dudar de si aquello que expongo es o no una firme convicción mía. Y si algo quiero dejar bien claro es qué cosas defiendo. Por ello, en adelante, y salvo excepciones, procuraré utilizar mis propias palabras; todo está dicho ya, pero al mismo tiempo todo debe decirse de nuevo, incluso aunque lo que alumbremos no sea todo lo digno que debiera. Y, a propósito de excepciones, en el último de los textos que publiqué, que contenía unos apuntes sobre la felicidad, me dejé algo en el tintero por falta de espacio. Se trata de su relación con el agradecimiento, en la que reparé, como una iluminación de lo alto, casi una epifanía, merced a este prodigioso fragmento de un libro por lo demás muy difícil para mí: “Con la felicidad acontece igual que con la verdad: no se tiene, sino que se está en ella. Sí, la felicidad no es más que un estar envuelto, trasunto de la seguridad del seno materno. Por eso ningún ser feliz puede saber que lo es. Para ver la felicidad tendría que salir de ella: sería entonces como un recién nacido. El que dice que es feliz miente en la medida que lo jura, pecando así contra la felicidad. Sólo es fiel el que dice: yo fui feliz. La única relación de la conciencia con la felicidad es el agradecimiento: ahí radica su incomparable dignidad.” En mi artículo había llegado a la conclusión de que para tener momentos felices no convenía apuntar directamente a la felicidad, sino más bien a lo que para cada uno tiene un sentido profundo, da razón de su vida. Esta cita que traigo aquí, cual cartero que porta un regalo, acaso nos anime a dirigir nuestra atención a otro objetivo: los motivos que cada uno de nosotros tiene para el agradecimiento.
Español
1
2
4
534
Gregorio Luri
Gregorio Luri@GregorioLuri·
Churchill dijo en una ocasión: «La historia será benévola conmigo, porque tengo la intención de escribirla». Pues eso.
Gregorio Luri tweet media
Español
4
13
50
2.4K
Ricardo Calleja
Ricardo Calleja@ricardocrc·
Muchos recordáis el diálogo de Habermas (rip) con Ratzinger. Crucial. Recuerdo también un intercambio epistolar con R. Spaemann muy sustancioso sobre la idea de poder racional, que me influyó mucho.
Español
2
1
19
2.7K
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
@GregorioLuri Querido maestro : ¿Recomiénda su lectura a un lector general que quiera adquirir unas nociones de la psicología del aprendizaje? ¡ Gracias !
Español
2
0
5
1.2K
Gregorio Luri
Gregorio Luri@GregorioLuri·
En Paul A. Kirschner y Carl Hendrick, “Cómo se aprende?”, Akal , 2025, pp. 249 y ss.:
Gregorio Luri tweet media
Español
3
65
273
16.6K
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
CARTA A MIS HIJOS SOBRE LA FELICIDAD La lectura y los libros Ignacio Lete El Correo Gallego, 26 Febrero 2026 Queridísimos hijos: Quizá no lo recordéis, pero un día, hará un par de años, os pregunté al final de la cena: "Hijos, ¿qué esperáis de la vida?". Ya habíais sufrido algunas preguntas de ese tenor, dirigidas a lo profundo. Con ellas siempre he buscado haceros pensar, y no tanto suscitar una respuesta. En esta época nuestra, el tiempo de vida familiar es demasiado escaso, -os daréis cuenta cabalmente cuando tengáis hijos-, y quizás lo sea aún más la capacidad de prestar atención a las parrafadas de un padre que, por veros crecer tan rápido, comienza a tener la sensación de que se acaba el tiempo de hogar compartido. Pero, en fin, respecto a la pregunta que inicia estas líneas, sí tuvo respuesta: "Yo quiero ser feliz". Y eso me hizo pensar a mí. Cavilé sobre mi experiencia, y con la ayuda de lecturas y notas he compuesto lo que sigue. La felicidad no es un estado, son momentos. Reconocemos algunos instantes como felices sólo cuando ya han pasado. Un poeta lo expresó certeramente: nunca perdonaré a la felicidad no haberme hecho saber que era feliz cuando lo era. En las ocasiones en que hemos sido felices no estábamos preocupados por albergar en nuestro interior sentimientos de felicidad, sino que nos empleábamos a fondo en algo con un sentido profundo. Muchos de los momentos en que nos quejamos de algo (y toda queja es, al menos en parte, afirmación de que ese algo nos impide ser felices) puede que no fuesen vividos así por otras personas, por eso es tan importante aprender a verse desde fuera, con los ojos de alguien menos favorecido. Y, sí, claro que aspiramos a la felicidad. Todos lo hacemos, está en nuestra naturaleza. La paradoja es que no conviene apuntar directamente a ella. Se alcanza a veces, y siempre en momentos en que no es el objeto de nuestra atención. Necesitamos otra diana a la que dirigir nuestros esfuerzos, y desde antiguo muchos han creído que la mejor es el sentido de la vida, aquello por lo que merece la pena vivir, lo que nos sostiene. El sentido cumple varias condiciones. La primera es que es original, único para cada persona. La segunda es que está fuera de nosotros, más aún, nos saca de nosotros, es capaz de descabalgarnos de esa columna a la que nos hemos encaramado y a la que llamamos “yo”. Una tercera característica es que no lo creamos nosotros, sino que nos viene dado o, mejor dicho, nos sobreviene; nuestra tarea es reconocerlo y aceptarlo. Por último, suele ser indiscutible para cada uno, de ahí que seamos capaces de enunciarlo y no tanto de explicarlo. Siendo como soy, entenderéis que no podía dejar de recomendaros un libro valioso, que me ha ayudado a empalabrar lo que bulle en mi cabeza acerca de estas cosas. Se trata de “El hombre en busca de sentido”, de Viktor Frankl; está presente en nuestra biblioteca pero, -y puede daros idea de la importancia que le concedo-, acabo de encargar un ejemplar para cada uno de vosotros. Un grandísimo abrazo de vuestro padre, a quien nada le gustará más que saber de momentos que reconocéis como felices. Y es que la felicidad de los que queremos es nuestra felicidad.
Español
0
0
0
67
Ignacio Lete
Ignacio Lete@lete_ignacio·
¿POR QUÉ LEEMOS? La lectura y los libros Ignacio Lete Médico El Correo Gallego, 26 Enero 2026 ¿Por qué leemos? Me gusta la respuesta de Fernando Pessoa: “la literatura es la confesión de que la vida, la propia vida, no basta”. Necesitamos saber de otras vidas. Pensemos, por ejemplo, en lo mucho que pueden llegar a interesarnos habladurías acerca de personas más o menos próximas a nosotros, a pesar de que así satisfacemos nuestro apetito de una forma ramplona, alejada de la belleza y la verdad. Conocer otras vidas es a menudo difícil. Para Jean Guitton: “El efecto de un buen libro consiste en hacernos entrar en la experiencia de otro ser, cosa nada fácil en este mundo, incluso cuando se trata de nuestros allegados: ¿cómo atravesar esas brumas de costumbres o de pudor? A menudo los que nos rodean no tienen la capacidad de comunicarnos su experiencia y es como si no tuviesen nada que decirnos. El libro nos coloca en el centro de una mente que nos es extraña; nos ofrece su misma esencia”. Pero no cualquier volumen logra este milagro; solo aquel que contiene verdadera literatura, mezcla de relato, sabiduría, verdad, belleza y magia. Y, aunque se trate de un gran clásico, leerlo de cualquier manera no servirá. A nosotros nos corresponde poner nuestro mejor empeño, porque, como dice Paul Valéry: “Nunca es el autor el que hace una obra maestra. La obra maestra se debe a los lectores, a la calidad del lector. Lector riguroso, con sutileza, con lentitud, con tiempo e ingenuidad armada”. Desgraciadamente, ni la lentitud ni la ingenuidad son fáciles de cultivar en esta época nuestra. Toca ahora hablar de soledad. El hecho de habitar este mundo implica una cierta soledad, y no toda ella puede colmarse, por más que amemos y seamos amados por los nuestros. Esa cuota insoslayable puede soportarse mejor si conocemos experiencias ajenas y confrontamos con ellas las nuestras; hacerlo tiene un valor inmenso en relación con nuestras propias experiencias, porque puede permitirnos comprenderlas, asumirlas, o incluso dejar de considerar imposible modificarlas en el futuro. Habremos dado así un paso que nos acerca a la esperanza. La escritora Flannery O´Connor decía: “Quien no tiene esperanza no lee literatura. No se detiene un rato sobre nada, porque le falta el coraje. La vía para la desesperación es rechazar cualquier tipo de experiencia y la literatura es, sin duda, una forma de hacer experiencia”. Cabe que lo expuesto hasta aquí tenga alguna oscuridad. Por si acaso, lo resumo con las palabras de otro maestro, C.S. Lewis: “Leemos para saber que no estamos solos y para permitirnos experiencias que no nos pertenecen”. Y si, en lugar de “teoría”, quieren un buen relato que encarne la relación que puede llegar a darse entre la lectura y la esperanza, les recomiendo “Un príncipe del Chaparral”, enternecedor cuento del gran O´Henry, al que pueden acceder con toda facilidad en una gran web de cuentos y poesías, de libre acceso, denominada ciudadseva.com
Español
0
1
2
101
UmarAi
UmarAi@Umar__786Ai·
99.9% will fail..!! Tell me the number that is bigger than this..??
UmarAi tweet media
English
25.7K
295
2.4K
3M
Rebeca Argudo
Rebeca Argudo@Rebevolutions·
Me estoy mordiendo los nudillos para no decir nada del artículo más cagón, miserable, autocomplaciente y deshonesto intelectualmente que he leído últimamente.
Español
68
7
179
66.5K
Jorge Corrales
Jorge Corrales@Yosoycorra·
Estoy buscando nuevos pódcast sobre literatura. Soy muy fan de Grandes Infelices, Libros y cosas, La Cultureta... pero ya los he escuchado todos. ¿Alguna sugerencia?
Español
111
82
809
66.6K
Dr Sania
Dr Sania@iamsania_AI·
Only genius can solve
Dr Sania tweet media
English
3K
129
542
119.2K