Os voy a contar una historia… Gracias a una cadena de personas me llegó un mensaje de la mamá de Noemí. Contándome la vida de una persona excepcional por su carisma social, talento y sensibilidad musical. Sin saber leer, ni escribir, es una virtuosa de la música y es mi fan. Este año será pregonera del carnaval de Chipiona. Y yo, no podía quedarme quieto. Espero pronto conocerte Noemí, tengo yo más ganas que tú. Y ahora voy a lo importante, mi pequeño gesto, cambió su día. Ella feliz y yo aún más. Hagamos esa cadena de favores de la que siempre hablamos y nunca hacemos. Alegremos con un favor la vida de alguien que no conozcamos y que lo necesite. Sin nada a cambio, solo la satisfacción de la felicidad que genera. Así quiero que empiece mi año y abriendo un hilo infinito de favores 👇
@Pataca_Asada Jamás entenderé a las personas que dedican su tiempo en escribir para poner algo negativo sobre una persona que ni conoce. Yo es que para escribir algo malo prefiero no escribir nada. Pero por desgracia las redes han dado voz a muchas personas con cero empatía y con cierta maldad
@Elegidx Susana tiene cosas que no me gustan. Pero en este caso tiene toda la razón, no la deja ni respirar y al final la hace quedar a ella de mala por ser más independiente. Ella quiere estar con él pero sabe que se va a terminar cansando y no sabe cómo explicarlo sin hacerle daño
@MiguelFrigenti Un concursante conocido por sus logros deportivos y n quieren k ahora sea más conocido x los tramas Pantoja k x su profesión deportista... Después d todo lo k hemos vivido de los Pantoja... NORMAL! 🤷♀️
Hoy se cumplen dos años desde la declaración del estado de alarma.
Ni hemos salido. Ni somos más fuertes.
Ni se ha reforzado la sanidad.
Ni se invierte más en investigación.
Ni se está educando en salud pública.
Ni se han creado protocolos homogéneos a estas alturas.
Tremendo.
Las fotografías de Isabel Pantoja en el juzgado son sobrecogedoras. Más allá de los delitos que pueda haber cometido, ella es el retrato de una mujer psicológicamente destrozada y vapuleada por los medios. Poco queda de la folclórica de antaño.