No soy buena dando consejos, ni para decir que todo estará bien porque no lo sabemos; ignoramos si las cosas mejorarán y no me gusta prometer esperanza, pero soy buena para escuchar y a veces eso a cualquier herida le basta.
Lo que más me asombra de quien fuimos es lo que hemos luchado por no volver a encontrarnos.
Aunque tú me busques en cada parada.
Aunque yo te busque en cada conductor.