Julen Bollain@JulenBollain
Lo que acabamos de ver es una humillación histórica. Estados Unidos e Israel lanzaron su ataque contra Irán con la lógica habitual. Castigar, aterrorizar, imponer condiciones y forzar la rendición.
Pero han acabado aceptando una tregua y abriendo una negociación en la que han aceptado los 10 puntos que Irán ponía sobre la mesa: un compromiso de no agresión por parte de Estados Unidos e Israel, el levantamiento de sanciones que asfixian la economía iraní, el mantenimiento del control iraní sobre el estrecho de Ormuz, la retirada de tropas estadounidenses de la región y la aceptación de que Irán siga teniendo capacidad de enriquecimiento de uranio.
Trump lo venderá como quiera. Pero lo que está claro es que esto no es una victoria de Washington. Es una humillación de proporciones históricas. Y si finalmente se materializa en un acuerdo sobre la base de estos diez puntos, será la mayor humillación internacional de Estados Unidos desde Vietnam.