Cristo ayer y hoy.
Principio y fin.
Alfa y Omega.
Suyo es el tiempo y la eternidad.
A Él la gloria y el poder.
Por los siglos de los siglos.
¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Gracias Señor, por dar tanto por todos nosotros, y permitirnos vivirlo con lo más profundo de nuestro corazón. Nuestra bella y grandiosa, España católica.