
¡Que hermoso momento!
Anoche, los 35 años de Derroche, fue
algo más que una reunión de artistas en Lungomare.
Fue casi una magia de melodías y emociones de dos horas y cinco minutos.
El propósito fue alcanzado con creces, nadie paró de cantar hasta la última pieza, una versión en merengue de Derroche, con un impresionante arreglo del maestro Ramón Orlando.
El viernes volveremos a juntarnos, para Derroche nunca ha bastado una sola noche.
Nuestra gratitud a todos los artistas, a la súper orquesta dirigida por el maestro Feliz Antuna, al productor nuestro amigo Alexis Casado y al equipo técnico dirigido por Guillermo Martinez.
Las gracias mayores son para el público, que no fue solo a vernos, si no, a cantar junto a nosotros.


Español








