VisionMaya
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@mayatorres0211
va de nuevo me la pelan derechosos















Luisa Alcalde sale por la puerta de atrás en Morena, después de un par de distanciamientos con la presidenta Sheinbaum, quien le recomendó no dejar que su vida personal afectara la profesional. Es mi columna para @El_Universal_Mx: eluniversal.com.mx/opinion/claudi…



La ley si es la ley, cuando conviene. Por Alberto Capella. Ahora resulta que en México la ley sí es la ley. Qué maravilla. Qué descubrimiento. Qué revelación casi divina. Durante años fue una frase incómoda, estorbosa, hasta motivo de burla presidencial. Hoy, por arte de un operativo con agentes norteamericanos en Chihuahua, se convirtió en dogma nacional. Bienvenidos al país donde la ley aplica, siempre y cuando convenga políticamente aplicarla. Entonces, si ya nos pusimos estrictos, hagamos el ejercicio completo. No a medias. Porque la congruencia, cuando llega, no admite excepciones. Antes de entrarle con ganas a Chihuahua, propongo empezar, únicamente por motivos de antigüedad, con los exgobernadores de Tabasco, jefes directos del exsecretario de Seguridad Hernán Bermúdez, señalado como presunto líder criminal. Pero ahí la ley parece haber pedido cita y todavía no la reciben. Después volteemos a Sinaloa con Rubén Rocha, donde las explicaciones públicas generan más dudas que certezas sobre su relación política con el cártel que, casualmente, se llama igualito al estado que gobierna. Pero ahí la ley se vuelve prudente, cautelosa, tímida. Casi educada. Démonos una vuelta por Tamaulipas y el olor persistente del huachicol. Un negocio que no se mueve solo, pero que mágicamente nadie huele cuando conviene no hacerle caso a la pestilencia criminal. Pasemos por Morelos con Cuauhtémoc Blanco, donde la tragedia cotidiana se volvió paisaje y la responsabilidad se diluyó como aquel penal fallido de México contra Holanda. Y ya encarrerados, abramos la carpeta del huachicol fiscal, de las redes de financiamiento político, de los vínculos incómodos que todos conocen, pero pocos se atreven a nombrar en voz alta. Porque si la ley va a ser la ley, que sea completa. No versión recortada. No edición especial para adversarios políticos incómodos. En México no falta ley. Falta voluntad. Falta congruencia. Falta sentido democrático. Y sobra memoria selectiva para perseguir opositores, mientras se administra con enorme paciencia la impunidad de los propios que visten chalequito guinda.

















