“Amar significa correr el riesgo de no ser correspondido.
Esperar es correr el riesgo de la decepción.
El mayor riesgo de la vida estriba en no arriesgar nada.
Quien nada arriesga, nada hace, nada ve, nada tiene y nada es. No puede aprender, sentir, cambiar, crecer, amar y vivir”