Las posadas no son fiestas.
Son pruebas de resistencia.
Alcohol barato, egos sueltos,
la verdad saliendo por la boca
antes que el vómito.
Ahí se decide todo:
quién se queda,
quién estorba,
y quién ya se pasó de pedo.
No es limpia espiritual.
Es selección natural
con karaoke.