




Brugada permite tráfico de animales en mercado de la CDMX En el Mercado Emilio Carranza, conocido como el mercado de peces de la colonia Morelos, el tráfico de especies ocurre a plena vista de los ciudadanos. Entre los puestos se ofrecen tortugas y hasta crías de cocodrilo, especies que provienen del saqueo cuya venta esta prohibida. Pero en la “ciudad animalista” de Brugada se permite de manera impune. En este mercado distintas especies son tratados solo como mercancía. La Ley de Protección y Bienestar de los Animales de la Ciudad de México establece que la venta de animales en mercados públicos está prohibida, incluyendo peces o ratones que se comercializan “como alimento”. ¿Un minipig sin poderse mover dentro de una pecera es bienestar animal? ¿Hámsters, cuyos y conejos hacinados cumplen con algún estándar mínimo? ¿Peceras saturadas de peces, ajolotes amontonados en un solo acuario, cajas con pollos y ratones vivos apilados como mercancía, es lo que permite una ciudad que presume ser animalista? ¿Peces en bolsas mientras que gente en la política parlotea con lo de “seres sintientes”? Todo ocurre abiertamente mientras que las autoridades de Brugada simplemente no quieren aplicar la ley. ¿Por qué no hay inspecciones reales en este mercado pese a las múltiples denuncias y exigencias de los ciudadanos?




















