
La democracia no falló: fue desplazada.
Hoy, precios, trabajo, crédito y visibilidad los deciden algoritmos que nadie eligió.
La visita de Peter Thiel vuelve a poner en escena una pregunta incómoda: ¿quién decide sobre la tecnología que organiza nuestras vidas?
En Porvenir III proponemos una hoja de ruta para recuperar ese poder para la democracia.
Escribimos con Agustina Brizio @labustina . Revista en papel.

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