> paulatinamente. De nuevo su cabello estaba repleto de pequeños pétalos y alguna que otra hoja. ¿Quién era? Era Norton. Norton Campbell. Era prospector de gemas. Era...
Asᴇsɪɴᴏ.
Chasqueó la lengua.
Le miró, cansado tras aquella pelea interna.
"¿Qué pasa?"
> sencillo que sería eso... Y, pam, una victoria más.
¿𝚀𝚞é 𝚝𝚒𝚙𝚘 𝚍𝚎 𝚙𝚎𝚛𝚜𝚘𝚗𝚊 𝚎𝚛𝚎𝚜 𝚝𝚛𝚊𝚜 𝚎𝚜𝚊 𝚏𝚊𝚌𝚑𝚊𝚍𝚊 𝚙𝚘𝚕𝚊𝚛𝚒𝚣𝚊𝚍𝚊?
La voz del viejo Benny resonó en algún lejano lugar de su mente. La respuesta a esa pregunta... Era...
Se sentó >
> ser la burla de nadie.
Movió el brazo para retirar la mano de su rostro... Mano que cerró en un puño y con el que golpeó el verde prado bajo él al estirar la extremidad y dejarla caer contra el césped.
"Te escuché la primera vez."
A duras penas, si era honesto.
Alzó >
No podrán con él. Nunca.
Eso era lo que mantenía repitiéndose constantemente en su mente, intentando silenciar los instintos asesinos que habían despertado en él tiempo atrás.
A fin de cuentas, la vida se dividía en dos categorías: cazado o cazador... Y no pensaba volver a >
> un Cazador.
Ni ante nadie.
De repente el rojo que bañaba sus manos no era tan terrorífico. Ladeó una sonrisa con medio rostro tapado tras la extremidad.
> El negro de los túneles le estaba cegando. Cerró sus ojos. Retiró su rostro. Se frotó párpados con la diestra.
No había juramento que valiese su propia vida, sus metas, su destino. No había nada que valiese más que sí mismo.
No caería. No ante >
Aunque no hubiese hecho mayor ruido, Norton supo que se había acostado por igual. Elevó sus párpados al cielo.
Apretó mandíbula.
¿Por qué siempre se sentía tan débil junto a él? ¿Por qué todo su ser le llamaba?
Sᴇʀᴀ́ ᴛᴜ ʀᴜɪɴᴀ. Pᴇʀᴅᴇʀᴀ́s.
Sus ojos se movieron en >
> que habitaba en suente. Se mantuvo así unos minutos, planeando los lugares por donde tendría que correr dependiendo del recinto que les ofrecieran. Manos movió para dejarlas tras su nuca, estirándose de piernas, entrelazando los dedos a modo de almohada para su cabeza.
>positivo, sí, tenía razón en eso.
Se dejó caer hacia atrás. Un suave 'thump' acompañó el choque de su espalda con el verde césped.
"... En un rato."
Y cerró los ojos tras contar las curvas de una nube, buscando relajarse y mantener la calma. No podía dejar salir a la voz >
Soltó una breve risa nasal, ensuciada por sus pulmones dañados. Casi parecía más un gruñido, pero la ladina mueca en su boca decía lo contrario.
"¿Me crees tan malo como para necesitar que te pongas en medio a recibir golpes?" Ahora sí, bufó con suavidad. Le seguía mirando >
Se obligó a apartar azulada mirada al distinguir minúsculos pétalos en cabellos ajenos. Chasqueó la lengua, ¿por qué le había parecido tan adorable?
"Tienes hojas y tal en el pelo."
Le avisó, aun sin mirarle, ocultando un rubor causado por la vergüenza de sus pensamientos. +
> Ganji, si eso ocurría. El problema era dejar a solas con una máquina a Naib. No, eso no era bueno.
"Buscaré al Cazador para que me persiga a mí. Avisaré a Gupta para que me dé apoyo."
Hizo una pausa, descendiendo su mirar al pasto.
"Si me captura..." Comenzó, de nuevo. >
Su comentario le hizo alzar los ojos, como si así pudiese verse el pelo ensuciado. No le dio mayor importancia. Con enguantada mano se revolvió hebras oscuras, cayéndole en los hombros algunos de aquellos pétalos. Se sacudió, tras eso, ambas zonas superiores de brazos.
Ganji, >