OUTSIDERS.ESP
8.3K posts

OUTSIDERS.ESP
@outsidersesp
La otra cara de la historia ⛓️⚔️




El 26 de septiembre de 1942 la militante comunista extremeña Matilde Landa Vaz, de 38 años, se suicidaba en la prisión de Palma después de sufrir meses de aislamiento y brutales torturas. Matilde, dirigente del PCE, había sido designada para organizar la resistencia al franquismo una vez acabada la guerra antes de ser detenida a finales de abril de 1939, procesada y condenada a pena de muerte por un consejo de guerra, pena que fue conmutada por 30 años de reclusión en la cárcel de mujeres de Palma, en Mallorca, donde ingresó en agosto de 1940. En este penal fue víctima de torturas, maltratos y castigos que la condujeron a sufrir meses de aislamiento. Fue su ‘mala conducta’ la que despertó el interés de las Hermanas de la Santa Cruz por bautizarla y convertirla al catolicismo. El acto, previsto para el 26 de septiembre de 1942, iba a contar con las autoridades civiles franquistas y católicas, prevista como una humillación más contra la dirigente comunista. Ese mismo día, Matilde decidió lanzarse desde lo alto de la galería. Prefirió la muerte antes que sufrir el bautizo forzoso y seguir siendo vejada por sus captores. Su agonía duró casi una hora, tiempo suficiente para que se le administrara finalmente el bautismo ‘in articulo mortis’. Ni siquiera en ese momento tuvieron en cuenta su voluntad de no dejarse doblegar por la imposición fascista. Honor y gloria para Matilde Landa Vaz. Ejemplo de lucha, resistencia y coherencia hasta el último aliento. Ni olvido ni perdón para sus secuestradores, torturadores y asesinos.














París, 1986. Cansados de vivir atemorizados por los neonazis que campaban a sus anchas por las calles, un grupo de jóvenes decidió que habia llegado la hora de organizarse. Formaron los Red Warriors. Eran unos veinte, pero muy bien organizados. Poco a poco el miedo fue cambiando de bando. Los nazis empezaron a temer mostrar las esvásticas y cruces gamadas que antes llevaban con orgullo. Consiguieron barrerlos de las calles y convertir los barrios en lugares seguros. Los Red Warriors no fueron los únicos, les siguieron los Ducky Boys o Ruddy Fox, surgidos todos de la necesidad de defenderse de los ataques indiscriminados de los neonazis. Eran los ‘cazadores de nazis’. Con el tiempo, estos grupos de autodefensa antifascista terminaron transcender la labor por la que habían nacido convirtiéndose en auténticos referentes culturales en los barrios populares de París y otras ciudades del Estado francés.


















«Bluff», el dibujante que fue fusilado por sus caricaturas de Franco. El 28 de junio de 1940 el dibujante Carlos Gómez Carrera «Bluff» fue fusilado, junto a otros 30 condenados, en la tapia del cementerio de Paterna. Su crimen: sus caricaturas de Franco y las viñetas satíricas contra los sublevados. Un autor al que se está reivindicando (el año pasado le pusieron una calle en Valencia), pero al que la mayoría seguimos desconociendo. Por eso es tan interesante el libro «Bluff». La muerte de un dibujante (El Nadir), que, además de repasar su biografía, recoge algunas de sus mejores viñetas y caricaturas. Su autor, René Parra. «“Bluff» (1903-1940), fue uno de los dibujantes más destacados de la España republicana -cuenta René. Fue el autor de célebres caricaturas contra Franco y el bando sublevado publicadas en el semanario satírico La Traca. Al terminar la guerra, fue encarcelado y fusilado junto al editor de la revista, Vicent Miguel Carceller. Desde hace unos años, el tema ha sido estudiado y divulgado, pero me parecía que había aspectos de la historia de Bluff todavía por explicar y aclarar». «Con este ensayo -continúa el autor-, quería trazar toda su carrera, contextualizar su toma de partido y narrar con detalle el proceso judicial al que fue sometido, en particular cómo se fraguó la acusación que lo presentó como un preso subversivo al que era preciso castigar. Me parecía necesario ahondar en su peculiar caso, en la terrible injusticia de la que fue víctima, a la vez que reivindicar su obra gráfica, en su conjunto insuficientemente conocida». Siguió haciendo chistes en el periódico de la cárcel. En abril de 1939 Bluff fue encarcelado y, como parte de la reeducación de los presos, publicó sus chistes en el único periódico que podían leer los reclusos, Redención, donde publicó su personaje Don Canuto, ciudadano peso bruto y otras viñetas que se hicieron muy populares entre los condenados. Hasta que una de esas viñetas pudo costarle la vida. «El Consejo de Guerra que lo sentenció a muerte -nos comenta René-, lo condenó por sus caricaturas contra Franco y los generales de la “Santa Cruzada”, pero también por sus historietas de “doble sentido” aparecidas en ese semanario carcelario, en el que se había visto forzado a colaborar tras su detención. Una de estas historietas o tiras cómicas ponía en escena a dos pescadores en cuyos anzuelos pica un mismo pez, por cuya posesión terminan peleándose. Unas semanas antes del juicio, en la prisión de Alicante, un par de confidentes habían señalado que los presos de dicha cárcel hacían una lectura política de la historieta: los dos pescadores representaban a un requeté y un falangista disputándose el poder; se trataba de una alegoría que simbolizaba “el triunfo rojo sobre una España Nacional desunida”.







