Pablo Medina retweetledi

Cuando el Jefe Diego habla, México escucha:
"Para mí no hubo ninguna sorpresa respecto a su forma de gobernar. Desde el principio lo consideré y lo demostró con su comportamiento, un pelafustán, resentido, ignorante, ambicioso de poder y sin escrúpulos. Un hombre así no puede sorprender por las fechorías que comete.
Bastaba observarlo: Con su mochilita, desaliñado, los zapatos sucios, repitiendo frases como ‘primero los pobres’ mientras presumía traer apenas $200 pesos, o sacando sus pañuelitos y diciendo ‘lo que diga mi dedito’. Era, en realidad, un pobre diablo que supo aprovechar el coraje, la frustración y la rabia de una sociedad cansada de los abusos".

Español



























