Paco 🇪🇸 retweetledi

Se ha convertido en una costumbre que en cada ciudad donde me invitan pasen tres cosas.
La primera es que viene un montón de gente majísima y el sitio se llena.
La segunda es que montan una manifestación un poco cochambrosa, normalmente en la puerta, las cuatro feministas locales, que chillan "ni una menos", reprochan a las mujeres que vienen a verme y normalmente se van sin que la poli, que suele venir también, tenga que hacer nada.
La tercera es que la gente que ha organizado el acto, sea ayuntamiento o alguna entidad privada, me cuenta en la cena posterior, invariablemente, la presión de Igualdad y en los pasillos y en algún medio local para que cancelen el acto.
Ayer en Badajoz, como la semana anterior en Santander, se dieron esos tres elementos. Por eso le doy las gracias a quienes aguantan el pequeño chaparrón de ese coro vociferante que siempre me acompaña, y las insidias de no sé qué concejala "de igualdad", y a quienes abarrotan los actos y las firmas.
También os digo que he terminado naturalizando algo que no es ni medio normal. Pero son gajes del oficio.
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