A mi me enseñaron a no traicionar a quien me abrió las puertas de su casa y me invito a sentarme con su familia.
Tener diferencias es una cosa, ser traidor y malagradecido es otra.
“No confundas mi soledad con amargura, soy feliz conmigo mismo y comparto esa felicidad con número muy reducido de personas: raros, locos, libres y auténticos al igual que yo”