Nostalgia de lo analógico
"Si no lo puedo tocar, no lo puedo recordar" Esto se lo escucho a mi mujer que es mucho más lista que yo.
En una sola frase ha condensado algo que llevo observando en los últimos años: nos aferramos a los objetos porque no queremos que desaparezcan.
Nuestra vida está siendo subida a la nube. Las canciones subversivas que escuché en mi adolescencia ahora pertenece a una plataforma ultracapitalista. Los álbumes de fotos de nuestras vacaciones en la Manga del Mar Menor, se han reconvertido en una Story de Instagram.
Todo, menos los libros.
Leo atónito que solo un 10% de los libros se leen en formato digital. Y más atónito me quedo cuando me entero de que de ese 10%, el 60% de los libros descargados son gratuitos. Es decir, apenas un 4% de los libros se compran en digital.
Investigo la razón y llegó hasta un estudio que concluye que recordamos peor y prestamos menos atención a los libros en pantalla.
Recuerdo, entonces, esa novela de detectives que me leí un verano en un ebook y de la cual me costaba seguir la trama, porque no recordaba ni las pistas, ni los nombres, ni prácticamente el asesinato.
Al parecer, el problema reside en que la memoria también es táctil. Al tocarlo, activamos también el cerebro. Qué bonito esto: no solo leemos con la mirada, también con los dedos.
Quizás, por eso coleccionamos vinilos, aunque naciéramos después de la muerte del tocadiscos, en la época entre las cintas y los cds. O nos hacemos fotos de fotomatón cuando salimos de fiesta, porque sabemos que ese momento no se puede editar.
Como tengo miedo pertenecer a la última generación que compraba objetos culturales por gusto, atiborro a mis hijos a cuentos, les compró comics que no sé dónde guardar, me paso el día en mercadillos buscando cds infantiles.
Y sobre todo, les toco, les toco mucho. Les acarició para que, cuando ya no esté, recuerden quién fue su padre.
Soy Jorge Corrales y me ha dado por escribir columnas en Twitter, cosa que nadie me ha pedido.
⚠️ ATENCIÓN ⚠️
Se ha detectado una oleada inminente de expertos en Derecho Penal.
Dicen estar especializados en la retroactividad de la ley y en el principio in dubio pro reo.