No es gracioso. No es un chiste. Es un gesto autoritario de alguien que, evidentemente, desprecia la democracia. Al final, siempre se nota: son gestos fascistas de negación de la base de la democracia. Propone provocar el voto cantado para que anulen a los que piensan distinto Q pena. Hubo un minuto
En donde uno pudo confundirse con este señor grande que es un autoritario. No le bastó con Nico wiñazky. Necesitò ratificarse facho