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María Vázquez.
Le cortaron los pezones, entre otras innombrables barbaries, siendo brutalmente torturada y violada en la prisión de Pontedeume, donde fue conducida a palos tras el golpe militar de 1936, sometida también a escarnio público.
Cansados de darle martirio la fusilaron en la playa de Miño – La Coruña el 19 agosto de 1936.
Cuando los fascistas quisieron asesinarla por la espalda, a pesar de estar destrozada, sacó fuerzas para plantarles cara y gritarles: «Cobardes, sed valientes y disparad de frente a una mujer».
Su casa fue saqueada y sus libros quemados. Su vida, su labor y su memoria sepultadas por el franquismo.
El enterrador al ver el estado de su ultrajado cuerpo quedó totalmente conmocionado.
Se llamaba María Vázquez Suárez, ejerció durante 12 años como maestra extendiendo los valores pedagógicos gratuitos, humanistas, feministas y laicistas de la segunda república.
Quienes la conocieron cuentan que era una persona muy sensible y entregada a su labor.
La primera mujer en hablar en público en Miño defendiendo, entre otras causas, los derechos de las mujeres.
María Vázquez no fue la única víctima del golpismo fascista y genocida, alrededor de 60.000 maestros y maestras fueron represaliad@s, siendo ellas las que sufrieron una represión más específica, machista y desproporcionada, para eliminar el modelo de mujer liberada de la segunda república, exterminando por ello un número significativo de maestras con extrema violencia de género, con violaciones y torturas previas a los fusilamientos, sobre todo en zonas rurales.
La consigna del franquismo era: «Escuelas vacías y más de mujeres»
El cura de Miño, Manuel Porta, dijo: «Afirmo con todos los caracteres de la realidad, que las alumnas que ha tenido María llevan en la frente el estigma rojo, que únicamente desaparecerá con la muerte.»
Unos días después del fusilamiento de María Vázquez un falangista le espetó en la cara a una de sus alumnas: «¿veis estos zapatos manchados de sangre? Pues es la sangre de vuestra profesora, la maté yo mismo.»
Después el franquismo, la sección femenina y los curas empezaron a formar mujeres sumisas y serviles a los hombres y útiles al régimen.
P.d. – Dedicado a una alumna mía que dijo hace poco en clase que con Franco se vivía mejor.
(Texto original de Jorge Núñez Jiménez)

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