Felix De Gracia retweetledi

Hoy, entrando a Sambil, me detuvo una señora de unos 80 años.
—“Tú eres el de radio que yo oigo y veo todos los días”.
Se llama Victoria, aunque enseguida me aclaró:
—“Dime Vicky”.
Me contó que cada mañana se levanta a hacer sus oficios escuchando el programa. (Coño… qué temprano empieza la doña con el fregao y la brega 😂). Me dijo también que es su hija quien les pone el programa en YouTube todos los días.
Luego me preguntó por mi salud. Y después vino esa frase que tantas personas me han repetido en estos meses, pero que nunca deja de tocarme:
—“Oramos mucho por ti”.
Vicky no lo sabe, pero con esa conversación sencilla me alegró el día… y quizás la semana completa.
Uno nunca empieza en esto imaginando en qué se va a convertir. Yo soñaba con la radio desde hace casi 30 años, pero la imaginaba de otra manera: solo música, canciones, emociones y compañía. La vida me llevó por otro rumbo, aunque la música sigue siendo una de las grandes pasiones de mi alma.
Y al final, ahí está la magia de la radio:
entrar en la rutina de gente que uno probablemente nunca había visto, acompañar silenciosamente mañanas, trabajos, tristezas, risas y soledades.
Es gratificante saber que uno logra llegarle a un espectro tan amplio de personas.
Gracias a Vicky por recibirme cada mañana con entusiasmo y cariño. Ese, al final, sigue siendo el interés primario de todo esto.
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