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Ramón Palacios
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Ramón Palacios
@ramonespalacios
Instructor Certificado en Manejo Defensivo, Legislador ciudadano buscando para que la Seguridad Vial sea una Política Pública y Salvar Vidas en todo México.
Culiacán Sinaloa Katılım Temmuz 2011
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@PartidaV Eres como el jocoqui te echas a perder con lo caliente y con lo frío.
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Altoparlante:
-Hoy las elecciones en la Canaco Culiacán
-Dignidad o libertad, o seguir arrodillados
-Difícil creerle a gobiernos tan mentirosos
altoparlante.com.mx/una-canaco-cul…

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Cuando la extorsión deja de esconderse y empieza a operar con sellos, trámites y tarifas oficiales, se convierte en política pública
No es extorsión, es política municipal
El gobierno dice que combate la delincuencia y la extorsión. Lo repite con insistencia, como si bastara con decirlo. Pero en la práctica, la extorsión no solo persiste, la extorsión crece, se adapta y encuentra nuevas formas de sobrevivir. En algunos lugares, incluso, deja de ser un delito clandestino y pasa a operar desde el propio gobierno.
Iguala, Guerrero, es uno de esos casos. Ahí, bajo la actual administración municipal, prácticas que antes se denunciaban como abusos hoy se sostienen en trámites, permisos y cobros oficiales.
Según fuentes consultadas y transportistas que cruzan regularmente la región, vehículos de carga con placas vigentes y documentación en regla son detenidos por agentes de tránsito municipal. No por una infracción clara ni por una falta específica. Simplemente por circular con placas de otros estados. El mensaje es directo, puedes estar en regla y aun así no puedes pasar.
El procedimiento que relatan los transportistas resulta tan absurdo como peligroso. Antes de entrar al municipio se les ordena detenerse, dejar su unidad y su carga estacionadas y trasladarse en taxi hasta el Palacio Municipal para realizar un trámite. Luego deben regresar para continuar su ruta. Esto implica dejar camiones y mercancía sin resguardo, en un contexto de inseguridad que nadie desconoce, particularmente en las carreteras de Guerrero. Aun así, hay agentes que ofrecen “ayudar” con el traslado, integrando el trámite a un circuito controlado por la propia autoridad.
No se trata de casos aislados. Documentos oficiales del Ayuntamiento de Iguala confirman la existencia de cuotas para expedir permisos para circular en áreas denominadas restringidas, que en la práctica abarcan casi todo el municipio. Las tarifas van desde poco más de $500 por un día hasta casi $9,000 por un permiso anual, dependiendo del tipo de vehículo. Los permisos existen en el papel, con cuentas bancarias oficiales y conceptos de cobro definidos, pero según fuentes consultadas no se otorgan de manera regular, lo que obliga a quienes transitan con frecuencia a pagar una y otra vez para poder operar. Aquí la extorsión no se esconde. Se administra como un trámite más.
El impacto también alcanza al comercio local. Comerciantes de la central de abasto señalan cobros mensuales por permisos para operar, con montos que van entre los $12,000 y los $20,000 por local, bajo amenaza de clausura. Este cobro no reemplaza la extorsión del crimen organizado. Se suma a ella. Los pequeños negocios terminan pagando dos veces y muchos ya no pueden sostenerse.
Transportistas consultados coinciden en que este tipo de condicionamientos no forma parte de la operación normal en la mayoría de las rutas del país. Aquí no se está ordenando el tránsito. Se está condicionando el derecho a trabajar.
Cuando la extorsión se convierte en trámite administrativo, el gobierno deja de combatirla y pasa a institucionalizarla. Esa es una responsabilidad política directa.

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Hay discursos que se sostienen solo mientras no se contrastan con la realidad
La austeridad es uno de ellos
Cuando se miran los costos, las decisiones y a quién se castiga, el relato se cae solo
La mentira de la austeridad y el abandono del México productivo
El gobierno repite un discurso de austeridad como si fuera una virtud moral incuestionable. Lo presume todos los días mientras señala al pasado. Pero en la realidad, esa austeridad solo aplica para quien produce. Para el poder, sus familias y sus cercanos, nunca ha existido.
México hoy es un país caro para producir por decisión política. En sectores intensivos en energía como la acuacultura, específicamente el cultivo de camarón, los costos básicos hacen prácticamente imposible competir. Mientras en México el diésel ronda los $26 por litro, en países que producen exactamente lo mismo y compiten en los mismos mercados internacionales, como Ecuador, Vietnam, India, Indonesia y Tailandia, el diésel cuesta entre $11 y $15 por litro. La electricidad para negocios en México se acerca a $4 por kWh, mientras que en esos mismos países se mueve entre $1 y $2 por kWh. Esta brecha de hasta 50% en costos no es marginal. Es la diferencia entre ser competitivo o quedar fuera del mercado.
El mensaje del Estado es claro. Producir no es prioridad. Recaudar sí. El IEPS no regula ni ordena, simplemente encarece. No hay subsidios productivos, no hay tarifas diferenciadas, no hay una estrategia para sectores exportadores. Solo hay abandono.
En Sinaloa el problema es todavía más grave. Muchas granjas acuícolas ni siquiera tienen acceso a energía eléctrica. No por falta de viabilidad técnica, sino porque la electrificación rural y productiva no es una prioridad del gobierno. Esto obliga a operar con plantas de diésel, elevando aún más los costos y condenando a los productores a una ineficiencia forzada. Mientras en Ecuador, Vietnam o India las granjas operan conectadas a redes eléctricas formales, en Sinaloa producir camarón implica depender de combustible caro para sobrevivir.
Todo esto ocurre mientras miles de millones se destinan a programas sociales improductivos que no generan valor económico ni aumentan productividad. Programas diseñados para crear dependencia política, no desarrollo. Ese dinero sale, en buena medida, del esfuerzo de sectores productivos como el acuícola, que sí generan empleo formal, divisas y desarrollo regional.
Y todo bajo la farsa del discurso austero. Camionetas nuevas, privilegios intactos y familias cercanas al poder acumulando riqueza. Tal vez algunas decisiones sean necesarias. Pero son profundamente contradictorias con lo que se predica todos los días.
Sinaloa es hoy el reflejo de este fracaso. Inseguridad, economía golpeada y una de sus principales actividades productivas, la acuacultura específicamente el cultivo de camarón, empujada al límite por un Estado ausente.
Esto no es una queja. Es un grito de auxilio. Un país que castiga al que produce y le impone costos cincuenta por ciento más altos que Ecuador, Vietnam, India, Indonesia o Tailandia no construye justicia social. Construye dependencia, pobreza y fracaso.
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El año iba a comenzar con una reflexión sobre perspectiva. Sobre 2026. Sobre lo que le espera a México. Pero hay momentos en los que la realidad no permite distancia, porque irrumpe como espejo. Lo que preferimos no ver. Esta semana, Venezuela no fue política exterior. Fue advertencia
Lo que preferimos no ver
La captura de @NicolasMaduro y la intervención directa de Estados Unidos representan un alivio innegable para millones de venezolanos sometidos durante años a una dictadura brutal, corrupta y criminal. No es menor lo ocurrido. Es el desenlace de un régimen que combinó represión, fraude electoral sistemático, colusión con el narcotráfico y la anulación progresiva de cualquier contrapeso institucional. La historia reciente de Venezuela deja poco espacio para la ambigüedad.
Y, sin embargo, el acontecimiento abre una grieta inevitable. Cuando una potencia decide actuar de manera unilateral, incluso frente a un régimen que acumuló fraude electoral, represión sistemática y vínculos criminales, el precedente no desaparece con la justificación. No se trata de equiparar contextos ni causas, ni de sugerir que todos los conflictos se expliquen por narcotráfico, terrorismo o dictaduras abiertas. Se trata de reconocer que el uso de la fuerza fuera de los mecanismos multilaterales siempre deja una pregunta pendiente sobre cómo se administra ese precedente cuando otros actores decidan invocar razones propias para intervenir. El dilema no es moral. Es estructural.
Pero mientras ese debate se plantea en abstracto, el verdadero problema no está allá afuera. Está aquí, en México.
La reacción del gobierno mexicano fue inmediata y reveladora. Condena total. Defensa cerrada del régimen venezolano. Discurso inflamado sobre soberanía y no intervención. La presidenta @Claudiashein y su movimiento eligieron colocarse del lado de una dictadura que perdió toda legitimidad. No fue sorpresa. Fue confirmación.
Más reveladora aún fue la reaparición del expresidente @lopezobrador_ , quien asegura estar retirado de la política salvo cuando una dictadura ideológicamente afín es cuestionada. No habló del pueblo venezolano. Habló del poder. No habló de elecciones robadas ni de presos políticos. Habló de soberanía selectiva.
Se exige respeto institucional hacia afuera, pero se guarda silencio frente a tragedias internas, corrupción documentada y omisiones que ya han costado vidas, como el descarrilamiento del tren interoceánico. Se invoca la soberanía mientras Sinaloa, Michoacán y Guerrero viven una guerra que el propio Estado dejó de encabezar hace tiempo. No es una contradicción aislada. Es un patrón.
Durante la entrega del Premio Nobel de la Paz, la hija de @MariaCorinaYA habló de un método. Captura del poder judicial. Asalto al órgano electoral. Normalización de la corrupción. Criminalización de la disidencia. No describía una anomalía. Describía una secuencia.
Esa secuencia no empieza con tanques. Empieza desacreditando al árbitro. Continúa reformándolo por “el bien del pueblo”. Termina sometiéndolo.
Por eso Venezuela no es una noticia más. Es un espejo incómodo. Y cuando uno se reconoce en los fragmentos, fingir que no se vio deja de ser ingenuidad.
La semana pasada escribí que 2026 no empieza en abstracto. Empieza con la reforma electoral que se discutirá tan pronto como es este mes. Defender al @INEMexico no es una consigna partidista. Es una línea de contención democrática.
Todavía no es demasiado tarde. Pero el margen se acorta. Y la historia reciente demuestra que cuando se cruza cierto umbral, ya no se pide permiso.
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Gilberto le hubieras dibujado una cadena muchos más gruesa, porque tiene tanta suerte este güey que de seguro se romperá la cadenita. (Aquí te puede fallar la ley)
Gilberto Ceceña Nuño@GilbertoCecenaN
Cizañas de Ceceña: LA LEY CAUSA EFECTO NUNCA FALLA #CizañasdeCeceña #carton #GilbertoCeceña
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Hay momentos en los que no se trata de hacer balances, sino de reconocer límites
Cuando el margen se acorta, lo que se tolera pesa tanto como lo que se decide
Cuando el margen se acorta
Este texto no nace del balance ni de la nostalgia. Nace de la insistencia. De la sensación de que hay cosas que se repiten, que se normalizan y que dejan de incomodar cuando deberían hacerlo más. Escribir se volvió una forma de no aceptar esa inercia, de poner pausa donde todo parecía avanzar por costumbre y de entender lo que está pasando y no normalizarlo.
El balance del gobierno en 2025 es pobre.
No por falta de tiempo ni por falta de poder, sino por decisiones reiteradas. Se gobernó desde el relato más que desde los resultados. Se debilitó lo que funcionaba sin construir algo mejor. Se pidió paciencia mientras se normalizaba la improvisación y se trató la crítica como estorbo, no como advertencia.
Los problemas no se resolvieron.
Se administraron políticamente.
La inseguridad siguió acumulándose.
La salud se sostuvo a base de justificaciones.
La educación se relegó.
La economía se celebró con datos aislados mientras el fondo siguió sin corregirse.
2025 dejó algo claro y preocupante: no se gobierna para corregir, sino para sostener una narrativa. Eso no es transformación. Es desgaste con discurso.
Pero este periodo también dejó al descubierto algo más incómodo. Nuestras propias fallas como sociedad. Hemos normalizado demasiado. La inercia política dejó de indignarnos. Justificamos lo injustificable por cansancio, por conveniencia o por miedo a confrontar. Exigimos tarde, poco o solo cuando el costo es bajo.
La crítica se volvió desahogo.
El compromiso, excepción.
La responsabilidad cívica, intermitente.
México no llega al cierre de 2025 solo por lo que se hizo mal desde el poder. Llega también por lo que toleramos desde abajo. Por la resignación disfrazada de realismo. Por la idea cómoda de que nada depende de nosotros, como si el país fuera ajeno y no una construcción diaria.
Aun así, hay algo que resiste. México sigue funcionando no gracias a su gobierno, sino a pesar de él. Funciona por millones que trabajan, emprenden, educan, invierten y sostienen sin aplausos ni discursos. Esa es la parte del país que evitó que este año fuera peor.
Pero esa resistencia no es infinita.
México cierra 2025 sin un liderazgo útil.
No uno ideal, no uno incuestionable, no uno que genere unanimidades. Uno Útil.
Capaz de ordenar prioridades, asumir costos y hacerse cargo de la realidad sin maquillarla.
Y lo cierra también con una sociedad que, demasiadas veces, prefirió la comodidad de la inercia a la exigencia del compromiso. Un gobierno que evitó corregir. Y ciudadanos que justificaron, normalizaron o miraron hacia otro lado.
Esa combinación es peligrosa.
Porque 2026 no empieza en abstracto. Empieza con una discusión concreta y decisiva: la reforma electoral que se pondrá sobre la mesa tan pronto como enero. Una discusión con el potencial de cambiar el rumbo del país para siempre. Todavía está en nuestras manos. Pero el tambaleo es cada vez más fuerte.
Tal vez por eso este no es un texto para cerrar el año, sino para abrir una postura. Para quien gobierna, porque el margen se acorta. Para quienes habitamos el país, porque ya no alcanza con observar. México no necesita unanimidad ni fe ciega. Necesita que cada parte haga su parte. Y que nadie, ni arriba ni abajo, vuelva a confundirse creyendo que no le toca.
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María Corina Machado
Hay momentos en los que un premio deja de ser un reconocimiento individual y se convierte en un mensaje al mundo. La entrega del Premio Nobel de la Paz a María Corina Machado (@MariaCorinaYa) es uno de ellos. No por la ceremonia ni por el simbolismo europeo sino porque ocurre en una época en la que la democracia parece obligada a justificarse mientras el autoritarismo avanza con normalidad y sin pudor. Este Nobel no celebra una victoria cerrada. Señala una lucha abierta y profundamente incómoda.
La historia de María Corina no es la de una líder que buscó el poder a cualquier costo. Es la de alguien que se negó a aceptar que el poder dejara de rendir cuentas. Su trayectoria está marcada por persecución inhabilitación clandestinidad y exilio forzado. Todo ello sin violencia sin atajos y sin convertir la indignación en espectáculo. Su resistencia ha sido cívica persistente y clara en sus principios incluso cuando el costo fue personal.
La travesía que la llevó a recibir este reconocimiento es también una metáfora del momento venezolano. Salir de un régimen que castiga la disidencia para plantarse frente al mundo con una convicción simple pero cada vez menos común. La democracia importa. Importa aunque no sea eficiente. Importa aunque incomode. Importa aunque muchos prefieran tratarla como una abstracción para evitar defenderla en lo concreto. (1/2)
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Por eso este premio trasciende a Venezuela y resuena con fuerza en América Latina. En México el contraste es evidente. El silencio del gobierno frente a la dictadura venezolana ha sido constante y cuidadosamente sostenido. No confronta no incomoda no toma posición. Ese silencio dice mucho. Y al mismo tiempo deja al descubierto otra realidad. La oposición no ha logrado formar un perfil con el peso moral y democrático que hoy encarna María Corina Machado.
El Nobel a María Corina Machado no derriba regímenes ni garantiza transiciones inmediatas. Pero deja una marca que el tiempo registra. Expone quiénes hablaron y quiénes eligieron callar. Recuerda que la valentía pacífica sigue siendo una fuerza política real aunque no siempre sea rentable. Y deja una pregunta abierta para el mundo. En una época que normaliza el autoritarismo, ¿cuántos estarán dispuestos a sostener la democracia cuando hacerlo implique incomodidad costo y soledad? (2/2)
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Al final la falta de cultura en seguridad vial, es en todo el estado de Sinaloa en los primeros lugares en accidentes viales y muertes de jóvenes por accidentes viales.
Gilberto Ceceña Nuño@GilbertoCecenaN
Cizañas de Ceceña: EL OMBLIGO DEL MUNDO PERDIÓ LA PAZ #Carton #CizañasdeCeceña #GilbertoCeceña
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📣 Felicidades @CILA por impulsar este encuentro en América Latina (México, Panamá, Perú, Colombia, Ecuador, Venezuela, Bolivia, R. Dominicana, Chile, Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay) para inspirar, generar conciencia y abrir nuevas perspectivas sobre el papel de la paridad!
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Cizañas de Ceceña:
A ESTE PRECANDIDATO YA LO BESO EL DIABLO
#CizañasdeCeceña #carton #GilbertoCeceña

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@LillyTellez Senadora, ya enviaste tú denuncia ante la PGR ? Si tú que eres senadora no lo has hecho imaginate que ciudadano lo puede hacer? Tamos amolados.
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