La mujer se enamora de lo que escucha, por eso el hombre tiene la tendencia a mentir, y la mujer sabe que está mintiendo, pero se aferra a lo que escuchó, así sea mentira; El hombre se enamora de lo que ve, por eso la mujer se maquilla y se hace cirugía plástica.
No hay golpe más fuerte que la traición. Duele mucho, porque no viene de lejos, viene de cerca, y viene hasta con besos, como en el caso de Judas Iscariotes. Pero cuando estás revestido del Señor, tampoco eso te detiene, porque tu destino profético, te espera
Los exámenes más difíciles, no son los de conocimiento, sino los del corazón, espiritualmente hablando. El cielo no corrige tu ortografía, sino la intención de tu corazón.
El primer coqueteo, empezó hace más de seis mil años, con la serpiente hacia Eva. El coqueteo no es un juego, es una puerta; No es inocente, es intencional, no es ligero, es espiritual, no es solo mirada, es una invitación disfrazada.
El amor que Dios aprueba, no es amor que se mendiga, ni el forzado, ni el obligado; Es el amor correspondido, el que elige quedarse, el que no necesita amenazas para se fiel. No es el amor por temor al infierno, es el amor que ya probó el cielo.
Quien no camina contigo en el espíritu, terminarás cargándolo en el alma; y cuando la carne escoge primero, el espíritu termina recogiendo los pedazos.
En muchos países, regalaron sardinas para saciar el hambre de los pueblos, no les dieron cañas para pescarlas. Y cuando se dieron cuenta del error, empezaron a dar las cañas para pescar, y ahora la población las vendían, para comprar las sardinas. ¡Q locura!
Esa cultura que traíamos en cuanto a las finanzas, de ser gastadores impulsivos, emocionalmente hablando, la estamos pagando con creces. Cuando hubo, administramos super mal, y Dios no multiplica lo que tú no administras bien.
Aunque Dios sacó al hombre del Edén, al mismo tiempo también Dios se fue detrás del hombre. Ambos perdieron el paraíso, uno por infiel, y Dios por amar demasiado. ¡Que tal!