
En el mundo occidental, la opinión pública cree estar correctamente informada sobre lo que acontece en Gaza, pero para entenderlo correctamente hay que analizar el primer trimestre del 2023. Israel no tiene una Constitución que defina su orden político. Desde el 2020 la división reinante entre los israelíes les impedía designar gobierno. Al cabo de 5 elecciones generales, los israelíes renunciaron al gobierno del tándem Lapid-Gantz y otorgaron el poder a una nueva coalición conformada alrededor de Benyamin Netanyahu a finales del 2022. Pero sólo dos meses después de la formación del nuevo gobierno, los israelíes mayoritariamente volvieron a cambiar de opinión. No querían el nuevo gobierno de Netanyahu. Para sorpresa de todos, Benyamin Netanyahu instaló en el gobierno una coalición conformada con pequeños partidos supremacistas judíos, ultraortodoxos y de extrema derecha que marcaron su agenda política. Y modifico o eliminó leyes fundamentales. Retiró de las Leyes Fundamentales la 7ª cláusula, que prohíbe la participación en las elecciones a los partidos abiertamente racistas. Modificó la ley antidiscriminación para poder financiar eventos o estructuras que practican la separación de sexos y para poder autorizar la negación de servicios por razones religiosas. Obligó a las autoridades locales a financiar las escuelas ultra ortodoxas, incluso las que no estén bajo control de la administración central, que no siguen los programas y que se niegan a enseñar las materias laicas básicas, como las matemáticas y el inglés. Derogó al ministerio de Ayudas Sociales el otorgamiento de bonos de alimentación y poner esa prerrogativa en manos del ministerio del Interior, que aplicará como criterio de otorgamiento el no pago de impuestos, sabiendo que los ultra ortodoxos están eximidos del pago de impuestos, Por muy chocante que pueda parecer el programa de la coalición de gobierno, lo más importante es que Benyamin Netanyahu anunció una reforma del sistema judicial que viene a modificar el equilibrio de poderes que sostenía las instituciones de Israel, país que carece de Constitución. Esa reforma es tan significativa que la oposición la considera un golpe de Estado. De hecho, el general Moshe Ya’alon, ex jefe del estado mayor, incluso comparó el actual gobierno de Netanyahu con el régimen nazi al declarar: "el pueblo judío pagó muy caro el hecho que, mediante elecciones democráticas, en Alemania llegara al poder un gobierno que eliminó la democracia. Y lo primero que eliminó fue el principio democrático fundamental de la independencia del poder judicial." Tamir Pardo, quien fue en su momento director del Mosad, designado por Benyamin Netanyahu, en una entrevista concedida a la radio pública, Pardo acusó a Netanyahu de querer reformar el sistema de justicia sólo para poder huir de ella. Y también acusó a varios elementos de la coalición gubernamental de pretender construir «un Estado racista y violento que no podrá sobrevivir». Por su parte, Yoram Cohen, el ex director del Shin Bet (el servicio de inteligencia y seguridad interior de Israel), también designado en su momento por Benyamin Netanyahu, declaró en una manifestación de derecha: "La reforma propuesta cambiará la estructura gubernamental en Israel, ya que el poder ejecutivo –encabezado por el primer ministro– tendrá un poder ilimitado. Desaparecerán los frenos y contrapesos necesarios en una sociedad democrática. Todos los ciudadanos deben sentirse afectados por esta situación, sea cual sea su tendencia política. La reforma, en su estado actual, [impuesta] brutalmente y [elaborada] sin diálogo entre todos los componentes de la nación, puede llevar al desastre." Después de la formación del gobierno de Netanyahu, el general Avi Bluth, jefe de las tropas israelíes en la Cisjordania ocupada, distribuyó a sus oficiales el libro Ours in Tabu: The Secrets of Land Redeemers From Our Father Abraham to the Young Settlements, donde la ocupación de Palestina es presentada como fruto de la voluntad divina, desde los tiempos de Abraham hasta la época de las colonias ilegales y sin importar los medios utilizados ya sea la compra de tierras o la violencia. El ataque de Hamas el 7 de Octubre del 2023 fue solo su versión 11 de Septiembre de Benyamin Netanyahu.






