Sergi retweetledi

Mi padre fue a un peluquero nuevo hace un par de días.
A mi padre le encanta charlar y, charlando con el peluquero, éste le dijo que tenía un precio especial para "la tercera edad".
Mi padre le preguntó qué entraba en la categoría de tercera edad.
A lo que el peluquero le respondió: "de 65 en adelante".
Mi padre, envuelto en el batín protector y con medio corte de melena ya hecho, abrió sus ojos, como lo hago yo a veces, y le dijo al reflejo del peluquero en el espejo: "pues yo tengo 66".
A lo que el peluquero respondió: "me está usted jodiendo".
Mi padre, ya con el ego hinchado, sonrió de lado y noneó con la cabeza: "cumplí 66 en agosto. Soy Leo."
(Está encantado de ser Leo. Le flipan los felinos. Es un pesado. Le queremos así.)
El peluquero debió pensar que estaba intentando aprovecharse de su oferta y le dijo: "caballero, necesito ver su DNI".
Comprenderéis que el ego de mi padre aquí ya reventó. Desenfundó su DNI y demostró que era merecedor de ese descuento. Que era, efectivamente, categoría tercera edad.
"Hubiera dicho que tenía usted cuarenta y muchos. ¡47 máximo! ¡Qué espectáculo!"
Mi padre salió de la peluquería exultante, poniéndose las gafas de sol, con Under Pressure, de Queen, sonando en su cabeza.
No cuenta otra cosa desde entonces.
Yo solo espero tener la mitad de su genética.
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