Arturo Villegas@ArturoVill7
🇦🇷👉🏻Para quienes aseguran que existió una campaña “algorítmica” contra Argentina, aquí va una explicación.
A esto se le conoce como efecto bola de nieve.
Es un fenómeno que comienza con un hecho relativamente pequeño (los penales de Qatar 2022) y va creciendo conforme cada nuevo acontecimiento alimenta la misma percepción. En este caso, la idea de que Argentina y Messi han sido beneficiados por el sistema.
Como ya lo he dicho antes, esa conversación originalmente se limitaba al ámbito futbolístico. Pero este fue el Mundial más visto de la historia, atrayendo a millones de personas que normalmente no siguen el fútbol. Al mismo tiempo, cientos de creadores de contenido recopilaron y difundieron episodios históricos relacionados con Argentina y Messi: la mano de Maradona, los casos de dopaje, los Balones de Oro más cuestionados, el caso Negreira, el conflicto de interés Barça-UNICEF-UEFA y muchos otros antecedentes. Todo ello reforzó esa percepción entre un público cada vez más amplio.
Y ojo: esto no fue una campaña de desinformación. Todos esos temas existen, están documentados y llevan años siendo objeto de debate.
Sin embargo, la gota que derramó el vaso fue otra. Fueron los comentarios ofensivos de periodistas argentinos hacia los mexicanos, el constante menosprecio hacia otros países de Latinoamérica, las burlas de muchos aficionados a las selecciones rivales, el juego sucio de varios futbolistas argentinos y las reiteradas faltas de respeto hacia sus adversarios. Lo peor fue que, en lugar de reconocer esos excesos, muchos los presumían con orgullo.
Para ese momento, la bola de nieve ya era imposible de detener.
Hoy, hablando exclusivamente de fútbol, Argentina enfrenta un rechazo que hace unos años era impensable. Y sinceramente lamento que esa percepción haya terminado trasladándose al plano social, porque también existen muchísimos argentinos respetuosos y coherentes que no comparten las actitudes del hincha violento ni del futbolista “canchero”.
Lo ocurrido con Argentina y Messi es un caso de estudio sobre tres conceptos: psicología de masas, daño de imagen pública y efecto bola de nieve.
En este Mundial perdieron algo más importante que una copa: el respeto que, en términos generales, buena parte del mundo todavía les tenía. Porque sí, quizá nunca fueron una selección querida por todos, pero sí eran una selección respetada. Hoy esa percepción cambió.